
A días de cumplirse ocho meses desde la cadena nacional del 11 de abril —cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un nuevo acuerdo con el FMI y la apertura inmediata del cepo cambiario para personas— el panorama dista de aquel optimismo inicial. Durante ese período, atravesado por la incertidumbre electoral de medio término, el Gobierno se vio obligado a imponer nuevas restricciones cambiarias.
Giro de dividendos: promesa vigente, dudas crecientes
El interrogante ahora apunta a 2026: cómo y cuándo las empresas podrán girar al exterior las utilidades correspondientes al ejercicio 2025. Según confirmó el Banco Central, esa operatoria podrá iniciarse una vez que se cierren los balances, es decir, a partir de junio del próximo año. Lo que quede fuera de ese período quedó cubierto mediante los bonos Bopreal.
María Castiglioni, de C&T Asesores Económicos, precisó que “el envío comenzará el próximo año y alcanza únicamente a los resultados del ejercicio actual”. No obstante, señala que todo lo anterior ya fue absorbido por el esquema de bonos.
Reservas: el talón de Aquiles
El mayor foco de preocupación pasa por la capacidad real del BCRA para sostener esa promesa. Un informe reciente de la consultora 1816 estimó que, aun con la activación del tramo estadounidense del swap, las reservas netas siguen en niveles negativos: –USD 16.000 millones.
Aunque Caputo relativizó el objetivo de acumulación de reservas acordado con el FMI —de –USD 2.600 millones para diciembre— dentro de su entorno ya se habla de una nueva renegociación cuando llegue la próxima revisión, prevista para enero de 2026.
Restricciones cruzadas: sin cambios por ahora
Consultado por Infobae, un funcionario del equipo económico fue categórico respecto a la posibilidad de eliminar las restricciones cruzadas aplicadas durante la tensión cambiaria previa a las elecciones legislativas: “No”.
Esas limitaciones, que afectaron las operaciones en dólar oficial y en los mercados financieros (MEP y CCL), siguen vigentes. Y si bien se observaron días de relativa estabilidad, la brecha entre ambos tipos de cambio continúa condicionando cualquier flexibilización.
¿Cuándo podrían levantarse?
El economista Ramiro Castiñeira vincula el fin de las restricciones con la absorción total del excedente de liquidez. Según explicó, los instrumentos de esterilización que en 2023 superaban los USD 70.000 millones —al tipo oficial— hoy representan menos de USD 7.000 millones, producto de la licuación y del desarme de posiciones de corto plazo.
Sin embargo, advierte que se trata de un proceso interno, de evolución incierta y sin fecha concreta. La demanda de pesos mostró señales de recomposición tras los comicios, lo que podría acelerar la transición, aunque la concentración de instrumentos en plazos breves introduce nuevos riesgos.
En síntesis
- El giro de utilidades de 2025 está habilitado normativamente para 2026, desde junio.
- La fragilidad de las reservas pone en duda la viabilidad plena de esa medida.
- No se revertirán por ahora las restricciones cruzadas, clave para el funcionamiento cambiario.
- La posibilidad de un cepo flexibilizado dependerá de la absorción de liquidez y del contexto local e internacional.