
En un año atravesado por el Mundial, la lista de candidatos está en permanente movimiento. Surgen ilusiones, aparecen dudas y decenas de futbolistas argentinos apuntan a meterse entre los 26 que intentarán revalidar el título en Estados Unidos. Con una base sólida heredada del equipo campeón en Qatar y varios nombres que se consolidaron en el camino, el margen para grandes sorpresas parece reducido. Sin embargo, Lionel Scaloni sabe mejor que nadie que los imprevistos existen y que nada puede darse por cerrado hasta último momento. Por eso, lejos de confiarse en el grupo que ganó cuatro títulos, trabaja pensando en cualquier eventualidad.
Hay 15 campeones del mundo que hoy parecen tener el boleto asegurado, otros 15 futbolistas que compiten por los 11 cupos restantes y un tercer pelotón que corre desde atrás, buscando un semestre perfecto para meterse en la discusión. Allí aparecen casos como Valentín Carboni y Valentín “Taty” Castellanos, que optaron por cambiar de club para sumar rodaje: el primero a Racing y el segundo a la Premier League. En una situación similar está Thiago Almada, que analiza una salida del Atlético de Madrid ante la falta de continuidad, con la chance de regresar al fútbol brasileño.
Scaloni ya empezó a “afilar el lápiz” para definir la lista. Los jugadores saben que, aunque el cuerpo técnico los tenga bien considerados, un mal tramo de competencia puede dejarlos afuera. El propio entrenador lo explicó en una entrevista con AFA Estudio: remarcó que no hay nombres tachados y recordó la experiencia previa al Mundial de Qatar, cuando lesiones de último momento dejaron fuera a futbolistas clave como Joaquín Correa, Nicolás González y Giovani Lo Celso. Esa situación, según explicó, reforzó la idea de trabajar con un universo amplio, de más de 50 jugadores, todos con niveles muy parejos.
El DT fue claro: el seguimiento es constante y exhaustivo. Aunque existe una base que parece firme para la lista final, el cuerpo técnico se mantiene atento a lesiones, caídas de rendimiento o falta de ritmo. Y en ese sentido, Scaloni fue tajante: si hay que apostar por un jugador nuevo que esté en mejor forma, se hará, aunque duela. La prioridad es el presente futbolístico y la evolución en estos meses decisivos.
El entrenador tiene en claro que más del 60% del plantel que ganó en Qatar volverá a estar, un porcentaje incluso superior al de otros ciclos históricos de la Selección. ¿La razón? El rendimiento. Según explicó, el equipo siguió compitiendo en un nivel muy alto después del Mundial y volvió a ganar, algo extremadamente difícil. Aunque se observaron muchos jóvenes y se amplió el radar, la cancha sigue mandando por sobre cualquier otro factor. Quienes repitan, lo harán porque se lo ganaron y tendrán el derecho de defender ese lugar hasta perderlo.
Con ese criterio, Scaloni maneja hoy un borrador de más de 50 futbolistas, repartidos entre arqueros, defensores, volantes y delanteros, que integran el radar permanente del cuerpo técnico. De allí saldrán, más cerca del inicio del Mundial, los 26 nombres definitivos que intentarán volver a hacer historia.