
Un robo millonario con características cinematográficas sacudió la tranquilidad de Alta Gracia el lunes, en pleno feriado de Carnaval. Un grupo de delincuentes ingresó a la tradicional librería Morydi, ubicada en Avenida Belgrano 198, y tras realizar un boquete en el techo, sustrajo una caja fuerte de aproximadamente 200 kilogramos.
El hecho ocurrió cerca de las 3.30 de la madrugada, aprovechando el poco movimiento en las calles por el fin de semana largo de Carnaval y una llovizna persistente que ayudó a ocultar los ruidos de la operación.
Según las primeras pericias, no se trató de un robo al azar. Los investigadores describen el accionar como un “trabajo de ingeniería criminal” ejecutado por profesionales que contaban con logística y herramientas de precisión, reportaron medios locales.
Los dueños del comercio descubrieron el hecho recién cerca de las 10.30 de la mañana del lunes, al encontrarse con escombros, polvo de ladrillo y el faltante de la recaudación del fin de semana.
Una operación “quirúrgica”
La reconstrucción del hecho indica que los ladrones no forzaron la puerta principal del local. Ganaron acceso subiendo a los techos de comercios colindantes para moverse sin ser vistos desde la calle.
Una vez posicionados sobre la estructura, realizaron un boquete exacto que les permitió descender directamente en la oficina administrativa donde se encontraba el dinero.
Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que la banda ignoró mercadería y otros objetos de valor que estaban a la mano. El objetivo era único: la caja fuerte de grandes dimensiones.
El traslado del botín
Uno de los puntos que más llama la atención de los pesquisas es la logística utilizada para mover el pesado cofre. Se estima que la caja fuerte pesaba no menos de 200 kilos, lo que requirió la fuerza de varias personas.
Los delincuentes arrastraron la caja por los techos hasta la entrada de un estacionamiento ubicado sobre la calle San Martín. En el cemento quedaron las marcas del arrastre, evidenciando la violencia y el esfuerzo de la maniobra.
En ese sector, los ladrones se encargaron de anular previamente una cámara de seguridad externa para operar con tranquilidad. Allí cargaron el botín en un vehículo de gran porte, presuntamente una camioneta, que los esperaba para la huida.
La investigación y las cámaras
La causa quedó en manos de la Fiscalía del Dr. Alejandro Peralta Ottonello, quien ordenó el trabajo inmediato de la Brigada de Investigaciones y peritos en el lugar, publicó AG Noticias.
Si bien el local contaba con alarmas y monitoreo interno, los delincuentes lograron evadir o “cegar” parte del sistema. Sin embargo, las cámaras municipales podrían ser la clave para esclarecer el hecho.
Agustín Saieg, responsable de Seguridad de la Municipalidad de Alta Gracia, confirmó que los dispositivos públicos funcionaban correctamente.
“Hay que dejar que la brigada haga su trabajo. Desde la Municipalidad se aportó toda la información pertinente desde muy temprano”, declaró el funcionario, asegurando que el material fílmico ya está en poder de la Justicia.
La pista de Córdoba capital
Aunque se mantiene un fuerte hermetismo para no entorpecer la causa, las primeras hipótesis sugieren que la banda no sería local.
Se sospecha que en el golpe participaron entre cinco y seis personas y que se utilizaron al menos dos vehículos para la logística de llegada y escape.
La “ruta del dinero” y el análisis de las patentes apuntan a que los delincuentes provendrían de un barrio de la ciudad de Córdoba, habiéndose trasladado específicamente para ejecutar este golpe.
Por estas horas, la Policía trabaja intensamente en el relevamiento de huellas dactilares y en la trazabilidad de los vehículos a través de los domos de seguridad ubicados en los accesos a la ciudad del Tajamar.