
El año 2025 fue un período cargado de emociones para Julieta Prandi. Luego de haber atravesado el juicio contra su exmarido Claudio Contardi por abuso sexual y violación, ella y Emanuel Ortega, su actual pareja pasaron unas vacaciones de verano en Brasil. Allí, el romanticismo, la complicidad y el contacto con la naturaleza quedaron registrados en una serie de imágenes que compartieron en sus redes sociales. La pareja eligió destinos paradisíacos como Maragogi, Patacho y Alagoas, conocidos como el caribe brasileño, para desconectarse y vivir días de relax entre playas, vegetación exuberante y paisajes soñados, acompañados de mensajes que reflejaron el buen momento que disfrutaron juntos.
En una de las publicaciones, la conductora de radio escribió: “Presumiendo de tus fotos E.O. Brasil. Maragogi~Patacho~ Alagoas”, en referencia a las postales capturadas por Ortega durante el viaje. Emanuel, por su parte, respondió de forma romántica y lúdica: “El lente te quiere… casi tanto como yo”.
Las imágenes mostraron distintos momentos y escenarios de su estadía. Julieta apareció sentada en una escalera de madera sobre la arena, con bikini celeste y la luz del sol filtrándose entre las palmeras, creando un efecto natural y luminoso. En otra secuencia, la modelo se recostó sobre una palmera inclinada hacia el mar, rodeada de un cielo azul profundo y vegetación tropical, transmitiendo calma y conexión con el entorno. Varias de estas escenas, capturadas también en blanco y negro, aportaron un aire nostálgico y artístico al álbum, resaltando la belleza y el contraste de la naturaleza del país vecino.
En otras fotos, Prandi se mostró de pie junto a una frondosa vegetación, observando el follaje y sosteniendo flores rojas, en una actitud contemplativa y relajada. El álbum incluyó retratos de la pareja abrazada bajo la sombra de los árboles, ambos sonrientes y distendidos, inmortalizando momentos de afecto y complicidad. En las selfies tomadas en la playa, se notó la alegría compartida y la naturalidad de la relación, con gestos de cercanía y miradas espontáneas. La espontaneidad estuvo presente en cada toma, ya sea en las caminatas descalzos por la arena, en los abrazos bajo las copas de las palmeras o en los juegos de luces y sombras que regaló la vegetación tropical a cada plano.
El entorno natural también tuvo su protagonismo: las postales reflejaron playas de arena clara cubiertas por algas, palmeras inclinadas sobre el mar y árboles de raíces expuestas que enmarcaron los rincones elegidos para descansar. Una pequeña capilla blanca, rodeada de palmeras, sumó un detalle pintoresco y evocador, mientras que las enredaderas doradas y los troncos retorcidos acentuaron la riqueza visual de la región.
La luz cambiante a lo largo del día, el mar como telón de fondo y la vegetación exuberante crearon una atmósfera única, donde cada imagen transmitió la sensación de aventura, libertad y plenitud. El viaje permitió a la pareja celebrar el amor en un escenario natural privilegiado, lejos de las obligaciones cotidianas y en sintonía con el ritmo pausado del verano brasileño.
De esta manera, la serie de fotos mostró tanto el costado romántico como el espíritu aventurero que comparten Julieta Prandi y Emanuel Ortega, quienes encontraron en el litoral brasileño el marco ideal para fortalecer su vínculo. Las postales del viaje quedaron como testimonio de un verano inolvidable, repleto de complicidad, alegría y el disfrute pleno de la naturaleza y el tiempo compartido. Así, nuevamente Brasil se transformó en el escenario de un capítulo más en la historia de la pareja, donde cada rincón y cada instante sumaron recuerdos y nuevas experiencias juntos para la guardar en la memoria de la pareja.