
El deterioro ambiental alrededor del club barrial Club Deportivo Argentino Central, conocido como “La Charla”, volvió a encender alarmas en el norte de Córdoba. La institución, históricamente vinculada a la contención social y deportiva de chicos y jóvenes, había impulsado con trabajo vecinal mejoras edilicias y limpieza urbana en la zona hace algunos años. Sin embargo, hoy las inmediaciones vuelven a mostrar acumulación de residuos pese a la señalización y a operativos recientes.
Desde la Municipalidad de Córdoba aseguran que el fenómeno de los microbasurales responde a múltiples factores: malas prácticas de algunos vecinos, falta de inspectores frente al crecimiento urbano y escaso mantenimiento de terrenos privados. El director de Higiene Urbana, Aníbal Bove, admitió que el problema persiste aun después de limpiezas recientes y remarcó la necesidad de reforzar sanciones y concientización ambiental.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, destacó que con cambios normativos ahora la Policía puede aplicar sanciones directas, buscando desalentar estas conductas. En el plano legislativo, el radical Dante Rossi impulsa declarar la emergencia ambiental y permitir la expropiación de terrenos donde existan basurales reincidentes.
El trasfondo del problema combina fallas estructurales del sistema, falta de conciencia ambiental y dificultades legales para responsabilizar rápidamente a los infractores, mientras el objetivo de mantener una “ciudad limpia” sigue siendo un desafío pendiente.