
El caso de José Gabriel Allende pasó de la incertidumbre a un escenario de alta gravedad. El joven de 26 años, desaparecido desde el domingo 22 de marzo en Mina Clavero, fue encontrado sin vida tras varios días de búsqueda, en un hallazgo que profundizó la investigación judicial.
El cuerpo apareció en la zona del balneario Los Elefantes y, según las primeras evaluaciones, presentaba signos de violencia. Para la Fiscalía de Villa Cura Brochero, a cargo de Analía Gallarato, existen indicios de que el cadáver habría sido abandonado recientemente, lo que refuerza la hipótesis de un crimen.
En paralelo, dos hombres fueron detenidos y quedaron bajo análisis su posible vinculación con el hecho. Durante los procedimientos, la Policía secuestró celulares, prendas y un vehículo que ahora serán sometidos a peritajes clave.
La reconstrucción de las últimas horas del joven abre múltiples líneas. Allende había salido de su casa para encontrarse con conocidos y, según los testimonios, terminó involucrado en una situación confusa que derivó en agresiones y la pérdida de su teléfono.
Una de las hipótesis que cobra fuerza es la de un conflicto ligado al narcomenudeo, posiblemente originado durante la madrugada en la que se produjo su desaparición. La última imagen con vida lo muestra solo, cerca de las 6 de la mañana, caminando por la zona.
Con este escenario, la causa avanza entre pericias, testimonios y el análisis de pruebas para determinar qué ocurrió en esas horas clave y quiénes fueron los responsables.