
Un trabajador gastronómico oriundo de la provincia de Catamarca sufrió un violento robo en manada a pocas horas de haber arribado a la ciudad de Córdoba.
Cristian Espeche, padre de dos hijos, viajó a la capital provincial con el objetivo de conseguir empleo y poder mejorar la situación económica de su familia.
Sin embargo, su plan inicial se vio completamente frustrado cuando un grupo de seis personas lo interceptó el lunes pasado en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus para asaltarlo.
La llegada y el pedido de indicaciones
El hombre arribó a la terminal cordobesa a las 8.20 de la mañana. Tras descender del transporte, se acercó a un grupo de efectivos policiales para solicitar información de utilidad.
Espeche consultó a los uniformados sobre hospedajes económicos ubicados en la zona para poder pasar la noche y no quedarse en la calle.
«Me explicaron bien, se portaron bien. Fui hacia la zona que ellos me dijeron y vi un grupo de chicos que venían por la mano del frente», relató la víctima al noticiero de Telefe Córdoba.
Al notar la presencia del grupo y sabiendo que llevaba consigo su mochila, el trabajador presintió de inmediato que sería blanco de un asalto.
El ataque en patota y la pérdida de sus ahorros
En los segundos previos al ataque, el catamarqueño intentó resguardar su teléfono móvil. Justo en ese momento, se encontraba enviándole un mensaje a su esposa para avisarle que había llegado.
«Lo tiré al celular para adentro de una casa y llegaron y me empezaron a pegar, a patear todo y no me acuerdo más», detalló el hombre sobre el brutal abordaje en patota.
Los agresores lo golpearon ferozmente y lo dejaron ensangrentado sobre la vereda. Durante el asalto, los delincuentes lograron arrebatarle su mochila.
En el interior de su equipaje, Espeche llevaba apenas algunas prendas de ropa y la suma de 40.000 pesos en efectivo.
Ese monto representaba su único capital para lograr mantenerse en la provincia mediterránea hasta conseguir un primer empleo.
Asistencia médica y secuelas del robo
Tras la huida de los asaltantes, la víctima quedó tendida en la vía pública con graves heridas en el rostro, incluyendo cortes profundos en la zona de la nariz y en un ojo.
«No me podía levantar de los golpes que tenía y estaba todo lleno de sangre», describió Espeche, quien posteriormente debió ser asistido en un hospital local.
Un vecino del sector, un joven de aproximadamente 30 años, fue quien acudió rápidamente en su ayuda y lo contuvo mientras se encontraba inmovilizado en el suelo.
«Un joven me estaba hablando ahí en el piso, esa persona es la que me pudo auxiliar», confirmó el trabajador ante las cámaras de Telefe Córdoba.
El final abrupto de la búsqueda laboral
El motivo excluyente de su viaje a Córdoba era intentar revertir el complejo escenario laboral que atravesaba en su lugar de origen.
«Me vine de Catamarca a buscar una salida laboral porque en Catamarca están feas las cosas. Yo me dedico a la gastronomía», precisó el hombre asaltado.
El violento episodio delictivo modificó drásticamente el panorama del trabajador gastronómico.
«Estoy solo acá y no tengo ayudas de nadie. Por algo será que me fue así, pero me quiero volver», concluyó Espeche, visiblemente resignado y a la espera de regresar a su hogar.