
“Actuaron como sicarios. Bah, en realidad, eran sicarios. En muchos barrios de Córdoba, cada vez hay más casos de este tipo. Alguien vinculado a drogas se quiere vengar de alguien y manda a su gente a repartir balas”.
Con esa crudeza se refirió una alta fuente investigativa al último crimen ocurrido en Córdoba Capital: un hombre con serios problemas de adicción a drogas y que estaba haciendo un enorme esfuerzo por dejarlas, terminó ultimado de al menos dos balazos de pistola efectuados por individuos que andaban en un auto importado.
El homicidio sucedió en barrio Patricios, en la franja nordeste de la ciudad de Córdoba.
Los agresores escaparon presuntamente en el mismo coche y, por ahora, no han sido detenidos. Están al caer.
El asesinato está siendo investigado por pesquisas del Departamento Homicidios de la Policía provincial bajo directivas de la fiscalía de Andrés Godoy. La pesquisa, trascendió, está encaminada.
Se busca a los autores materiales del crimen y se trabaja para redondear la acusación en torno al autor intelectual: las miradas apuntan a un jefe narco que opera en la zona desde hace tiempo con absoluta impunidad.
La víctima del crimen fue Mariano Batalla, quien tenía 35 años.
Víctima adicta a las drogas y la violencia
El muchacho era de la misma zona, vivía con su mamá y, como se dijo, tenía serios problemas de adicción a drogas. El año pasado ya había sido condenado por un robo menor y había quedado en libertad. Juró hacer tratamiento para curar su adicción. Su madre lo llevaba al hospital para que no dejara.
Respecto al crimen en sí, la sospecha judicial y policial es que el muchacho habría mantenido una deuda con el narco del sector.
“El narco es cosa seria en Córdoba y desde hace tiempo. Sobre todo en muchos barrios populares, donde las venganzas y las balas se extienden… Ya hemos tenido crímenes y heridos. Está muy feo todo”, comentó otra fuente consultada.
Asesinado desde un auto de alta gama
Todo sucedió el pasado miércoles 1º de abril alrededor de las 22.30 en calle 3 de Junio al 2300, en barrio Patricios, al noroeste cordobés.
Según trascendió, entre dos y tres hombres llegaron al lugar en un coche importado que, obviamente, sobresalía y llamaba la atención en el sector.
Una versión da cuenta de que dos se bajaron y dieron con Mariano Batalla, quien comenzó a ser golpeado sin miramientos. El joven salió corriendo y fue baleado por la espalda.
La otra versión da cuenta de que le dispararon directamente desde el coche.
Fueron varios disparos. Dos de los plomos alcanzaron a Batalla quien cayó al pavimento. Los neumáticos del bólido chirriaron al doblar la esquina y se perdió en la oscuridad con los matones a bordo. El que manejaba es una cara conocida en la zona.
Cuando las balas cesaron, varios vecinos se acercaron para ayudar. No había mucho por hacer. La víctima murió a los pocos instantes.
Varias personas fueron a avisar a la comisaría. Al cabo de unos minutos comenzaron a arribar policías cada vez más acostumbrados a estos casos. También llegó una ambulancia momentos después, pero no quedaba nada por hacer para el cuerpo médico.
Por directivas judiciales, esa misma noche comenzó un arduo trabajo policial investigativo para esclarecer el asesinato.
Pese al temor y al código de silencio, varios aportaron información. Es que hay hartazgo con el narco. En el marco de las tareas investigativas, se comenzó a buscar filmaciones de cámaras de seguridad, entre otras medidas.
En pocas horas se obtuvieron datos concretos sobre el ataque y los sospechosos.
Otra venganza narco a puro balazo en Córdoba
Como se dijo, la hipótesis central de este nuevo caso de violencia urbana en Córdoba apunta a una ejecución armada realizada por una pandilla de matones/sicarios por orden de alguien: un jefe narco del sector.
Este sector puntualmente de la Capital ya ha sido escenario de al menos cuatro homicidios en los últimos tiempos. Otros ataques han terminado con heridos.
El anterior también fue en Patricios: un joven fue ultimado en el marco de una venganza por un asalto a un Uber. Lucas Puebla fue muerto por sujetos que llegaron a su casa y golpearon la puerta.
Autoridades policiales y oficiales reconocen un aumento sistemático de episodios de violencia con armas de fuego en distintas barriadas. Varios de los casos vinculados a robos y al narco.
Sicariato en Córdoba
Como si lo anterior no fuera lo suficientemente grave, no menor es la reiteración de ataques cometidos por agresores armados que operan a pedido u órdenes de líderes de bandas delictivas.
En varios casos, lo que añade aun más gravedad a todo, quienes ordenan los ataques sicarios se encuentran presos en establecimientos carcelarios y se valen de celulares para comandar (y ejecutar).