
Rodolfo Aguiar, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), anticipó hoy que el año 2026 será el período de mayor conflictividad durante la gestión de Javier Milei. A su vez, confirmó la convocatoria a un paro nacional de 24 horas previsto para el 21 de abril y cuestionó con dureza el rumbo económico y social del Gobierno nacional.
Según explicó el sindicalista, la medida de fuerza responde a la negativa del Ejecutivo de reabrir las negociaciones paritarias para los empleados estatales.
“Si no hay plata para los trabajadores, no habrá paz social. Este gobierno nacional, que encabeza el presidente Javier Milei, sigue destrozando los salarios, pero además fracasó a la hora de controlar la inflación. Estamos viviendo un proceso inflacionario creciente. El poder adquisitivo de toda la gente está en caída libre”, manifestó Aguiar.
El titular de ATE sostuvo que los sueldos estatales deberían igualar los ingresos que permitieron a funcionarios de La Libertad Avanza acceder a créditos multimillonarios en el banco público Banco Nación. “Las paritarias se tienen que reabrir de manera inmediata y, si no sucede eso, los vamos a llenar de conflictividad en el Estado”, advirtió.
Consultado sobre la magnitud de su advertencia, Aguiar fue enfático: “El 2026 va a ser el año de mayor conflictividad de la era Milei. Se van a arrepentir de esta actitud de ponerle techo a las paritarias”.
También cuestionó el reciente cierre de la negociación salarial: “En la administración pública, el año paritario no se condice con el año calendario. En vez de ir de enero a mayo, las paritarias van de junio a mayo. Con la complicidad de UPCN, que a esta altura es cómplice, se cerró la paritaria y estamos dos puntos por debajo de la inflación que resta conocer”, indicó.
En esta línea, calculó que el sector público quedará “no en menos de entre 12 y 14 puntos por debajo de la inflación”.
El dirigente extendió el diagnóstico a otros sectores y subrayó el impacto transversal de la crisis. “Desde la coalición sindical Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) hemos logrado reunir a todos y todas los que quieren luchar. Nos vamos a un plenario de más de 1.600 delegados el 1 de mayo, porque en este momento el ajuste no discrimina, nos atraviesa a todos por igual. Vamos a definir un plan de acción y vamos a comenzar a elaborar un programa. El movimiento obrero tiene que definir frente al Gobierno de Milei una agenda de la dignidad”, planteó.
Aguiar cuestionó las cifras oficiales de pobreza difundidas por el organismo oficial de estadísticas INDEC y puso en duda la independencia del organismo: “Desde que se fue Lavagna del organismo, es evidente que el Gobierno intenta meterle mano, que se puso en riesgo la independencia de ese organismo”.
Aunque aclaró que los controles de los propios trabajadores mantienen la integridad estadística, criticó que la canasta de consumo está “desactualizada” y no contempla gastos esenciales para los hogares.
Entre las afirmaciones centrales, el secretario general de ATE sostuvo: “Si medimos pobres y casi pobres, el 71% de los hogares en la Argentina y, traducido a personas, el 83% de las personas en este momento es pobre”. Además, señaló que la mayoría de la sociedad responsabiliza al actual Gobierno por la crisis y que “la clase media desapareció con Milei”.
Frente a las preguntas sobre si su postura implica desear un retroceso al Gobierno, Aguiar remarcó: “Si le va bien a este Gobierno, nos va a ir muy mal a todos como nos está yendo. Este Gobierno no hay manera de que pueda conducir a la felicidad a nadie en la Argentina”.
En relación a la inflación, el dirigente diferenció la dinámica actual respecto de la anterior administración: “La inflación del pasado era menos dañina que la inflación del presente. Estoy convencido de eso”. También cuestionó el relato oficial sobre el consumo. Detalló que durante los últimos cinco meses, todos los salarios —sector público y privado— subieron, pero por debajo de la inflación. “¿Cuál sería la única manera de poder consumir? Que se esté desahorrando. Aumentó la mora, del 11% en tarjetas de crédito al 13,5% en préstamos personales. La gente compra con tarjeta y no la puede pagar en este momento. Toma préstamos y tampoco los puede pagar».