
«Han sacado conclusiones equivocadas. No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia». Con esa frase puede resumirse el discurso de Manuel Adorni en el Congreso, que comenzó pasadas las 10.45 de este miércoles y se extendió por más de una hora.
El jefe de Gabinete dio su informe de gestión, tal como lo había prometido. Lo hizo inmerso en un escándalo por el origen de su patrimonio y una situación económica que golpea a gran parte del país. Nada de eso pareció importar porque a Adorni lo recibieron con aplausos los militantes y el presidente Javier Milei, y su gabinete casi a pleno, ubicado en el palco central.
Adorni se sentó frente a los diputados y a más de un centenar de invitados entre ministros, funcionarios y senadores. Así, el jefe de Gabinete rompió el silencio en una sesión informativa de alto voltaje que se asemejó bastante a una Asamblea Legislativa.
El funcionario había llegado temprano, en medio de un férreo operativo de seguridad a cargo de Casa Militar y coordinado con personal de la Cámara. Más tarde, llegó Milei para darle su apoyo.
Bajo ese contexto, Adorni inició un largo discurso en el que repasó lo hecho por el Gobierno nacional, luego de un cuarto intermedio, arrancó la ronda de preguntas por parte de los legisladores hacia el funcionario.
Milei se retiró y le gritó «chorros y corruptos» a los periodistas
Luego de estar más de cuatro horas presenciando la exposición de su jefe de Gabinete, el presidente, Javier Milei, se retiró del recinto legislativo.
Cuando los periodistas intentaron hablar con él para preguntarle sus sensaciones sobre el discursos, les dijo «chorros y corruptos» a los que estaban tratando de entrevistarlo.
Carlos Gutiérrez y la deuda de la Nación por la Caja
El diputado nacional por Provincias Unidas se refirió a las respuestas del Informe de Gestión N°145 que el jefe de Gabinete les envió por escrito a los bloques de la oposición.
“Hay un compromiso muy claro expresado de que la Nación va a honrar sus deudas y en el caso de Córdoba la deuda por las cajas previsionales está consolidada en 247 mil millones de pesos sin actualizar y más de 1 billón si se actualiza. Por lo tanto ya no hay excusas, solo nos tiene que decir cómo nos van a pagar”, señaló Gutiérrez, que también cuestionó las explicaciones del Ministro con relación a la promoción de Biocombustibles y sobre el estado de la Ruta Nacional 158 entre Las Varillas y Rio Cuarto.
Durante la sesión informativa que se realiza en la Cámara baja, en la que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, defiende el Informe de Gestión N°145, el legislador cordobés apuntó contra las respuestas que el ministro dio a las requisitorias efectuadas por los diputados que responden al gobernador Martín Llaryora.
Gutiérrez hizo foco en la deuda de Anses con Córdoba y afirmó que en el informe “hay una expresión muy clara de que el Gobierno va a honrar sus deudas y en el caso de Córdoba la deuda por las cajas previsionales está consolidada en 247 mil millones de pesos sin actualizar y más de 1 billón si se actualiza. Por lo tanto ya no hay excusas, solo nos tiene que decir cómo nos van a pagar”.
Paulón: «¿Así de intolerantes van a ser?»
El diputado del Partido Socialista, Esteban Paulón, cruzó a los legisladores libertarios por gritar durante su alocución y cuestionó duramente a Javier Milei por sus modos. «El decorado se calla. Silencio porque acá se habla de respeto y tenemos que soportar que el Presidente nos diga ‘ratas’ y ‘ensobrados’. El respeto empieza por casa», expresó.
En otro pasaje, planteó: «Milei vino a decirnos que quería fundar un Estado basado en la ética como política de estado, me gustaría saber cuál es la vara moral en un Gobierno que, por ejemplo, el domingo le pidió la renuncia a un funcionario por tener siete departamentos no declarados en Miamo, pero no le pide la renuncia al titular del ARCA que tiene tres propiedades no declarados o a usted en un delito análogo».
Miriam Bregman: «Si es tan gallito, ¿por qué vino Milei?»
Una de las diputadas más irónicas con el funcionario fue Miriam Bregman. «Si es tan gallito, ¿por qué vino acompañado del presidente Milei?», espetó la legisladora.
«La verdad es que lo suyo no es ninguna gentileza en venir acá al Congreso, es una obligación», agregó la edil.
«A usted le dicen aloe vera en el lenguaje popular, porque se le descubren cada vez más propiedades», señaló.
«¿Cómo es que usted gana en pesos y gasta en dólares?», remarcó Bergman entre otras cuestiones. «Adorni, nos saliste muy caro».
Natalia de la Sota: «Hay que felicitarlo a Adorni»
Una de las primeras en tomar la palabra a la hora de las preguntas al jefe de Gabinete fue la cordobesa Natalia de la Sota: «La verdad es que después de escucharlo parece que hay que felicitarlo».
Luego de dar a conocer unos datos vinculados con la realidad económica de Argentina, la legisladora le preguntó a Adorni sobre los planes del Gobierno para reactivar el empleo y la economía doméstica.
Además le preguntó sobre los casos Libra, Spagnuolo y la vigencia de la Ley de Discapacidad y de Financiamiento a las Universidades.
El discurso de Adorni
Adorni cerró su informe de gestión ante el Congreso con una frase que condensó el tono político y personal de toda su exposición: “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”. Esa definición no fue un elemento aislado, sino la culminación de un discurso que combinó balance de gestión, justificación económica y confrontación abierta con la oposición.
Desde el inicio, el jefe de Gabinete construyó un escenario de herencia muy difícil. “Esta administración recibió una situación crítica”, afirmó, y advirtió que, sin intervención, “podría haber derivado en niveles de pobreza cercanos al 90%”.
A partir de ese diagnóstico, planteó que el Gobierno enfrenta una reconstrucción de largo plazo: “Este trabajo está lejos de estar terminado” y “algunos de los resultados obtenidos todavía no muestran un impacto directo en la vida cotidiana”.
Ese desfase entre resultados macroeconómicos y percepción social fue atribuido a factores políticos. Adorni denunció “la operación golpista que el kirchnerismo y la izquierda ejecutaron en plena campaña electoral”, a la que vinculó una corrida cambiaria y el deterioro financiero del año pasado. “Fue un plan deliberado, sistemático y golpista”, insistió, ampliando la responsabilidad a “empresarios prebendarios y algunos medios de comunicación”.
En el plano económico, el eje del discurso fue el superávit fiscal. “Por primera vez en 124 años, Argentina tuvo superávit fiscal en la línea financiera durante dos años consecutivos”, destacó. Según detalló, el ajuste alcanzó “15 puntos del Producto Bruto Interno”, lo que definió como “el más grande de todos los tiempos”.
Esa política se tradujo, según su exposición, en una reducción del Estado: “Ya eliminamos 9 ministerios… y hoy hay más de 65.000 empleados menos”.
La lógica del programa fue sintetizada en una frase que repitió como principio rector: “Cada recorte en el Estado es más prosperidad futura para los argentinos”. En ese marco, defendió la regla fiscal y la reducción del gasto como condición para la estabilidad.
Adorni también presentó datos para sostener una mejora en variables clave. “Pasamos de 211,4% de inflación anual al 31,5%”, afirmó, y aseguró que “la inflación continuará su camino a la baja”. Sin embargo, reconoció un traspié reciente: “El último dato de inflación fue malo. No nos gustó y lo reconocemos”. Aun así, volvió a atribuir las tensiones a factores externos al Gobierno y destacó que “el Banco Central sigue comprando reservas y el dólar se mantiene estable”.
En esa línea, buscó marcar una ruptura con el pasado: “Lejos quedó la Argentina del cepo, la volatilidad cambiaria y los veinte tipos de cambio”.
El informe avanzó luego sobre distintos frentes de gestión. En materia social, sostuvo que “la pobreza cayó al 28,2%” y lo vinculó a la baja de la inflación y a cambios en la política social. En seguridad, afirmó que la tasa de homicidios bajó un 17% y que Argentina es “el país menos violento de América Latina”. También destacó la reforma penal juvenil y la implementación de planes territoriales contra el delito.
En política exterior, resaltó acuerdos comerciales y la apertura económica. “Argentina fue el primer país de América del Sur en concretar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos”, subrayó. En paralelo, defendió un alineamiento internacional que, según dijo, deja atrás vínculos con “regímenes dictatoriales”.
El discurso incluyó además una fuerte defensa del proceso de desregulación. “Se modificaron o derogaron 15.144 artículos que cercenaban la libertad”, afirmó, y sostuvo que el objetivo final del Ministerio de Desregulación “será el de dejar de existir”.
Su situación personal
En el tramo final, Adorni construyó una narrativa de cambio estructural. “Argentina hoy va camino a ser un país normal”, aseguró. Enumeró como logros el orden fiscal, la estabilidad de precios, la reducción de la conflictividad social y la expansión de libertades económicas. “Honramos nuestro contrato electoral y planeamos seguir haciéndolo”, afirmó.
Pero el cierre introdujo un giro. Anticipando cuestionamientos personales, señaló: “Sé que a muchos les gustaría hacer de esta presentación un juicio público hacia mi persona”. En ese contexto, defendió la actuación del Gobierno como “transparente” y respetuosa de la división de poderes.
La referencia derivó en una defensa puntual sobre investigaciones en su contra. “El Poder Judicial ya se expidió… no existió delito ni irregularidad”, sostuvo sobre uno de los episodios cuestionados.
El remate fue directo: “Han sacado conclusiones equivocadas. No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”. Esa frase desplazó el eje del informe desde la gestión hacia la legitimidad personal del funcionario.
Cruces
Aldo Leiva, excombatiente de Malvinas y uno de los diputados más singulares de Unión por la Patria, se acercó hacia el estrado para darle a Adorni un cartel que decía “Preguntas simples: ¿Las propiedades? ¿Los viajes? ¿Los números? ¿Libra?”. Enseguida, los diputados libertarios Lilia Lemoine y Lisandro Almirón se dispararon de sus bancas y corrieron a sacarle el papel.
Leiva subió la apuesta: cruzó el recinto, se dirigió al palco donde estaba Milei y le mostró otro cartel que rezaba “Todo muy claro, menos las explicaciones”. El Presidente intentó ponerse los lentes para leerlo, pero el legislador se volvió y quedó en la nada.
Otro cruce, esta vez entre Milei y el Frente de Izquierda. «¡Cómplice del genocidio palestino, que se abraza con el criminal de guerra Netanyahu!», le gritó Nicolás Del Caño. El Presidente contestó que “no escuchaba”. “Escuchás muy bien”, respondió Myriam Bregman.
El minuto a minuto de lo que pasa en una sesión con mucha tensión:
La reunión previa a la presentación
En la previa, Milei se reunió con miembros del Gabinete. A los pocos minutos, se difundió una foto en la que aparece junto a su hermana Karina, y demás miembros de su gobierno, Adorni incluido.
Minutos después, el gabinete tuvo asistencia perfecta. Javier y Karina Milei ocuparon el palco principal escoltados por Pablo Quirno (Cancillería); Sandra Pettovello (Capital Humano) y Luis Toto Caputo (Economía).
En los palcos contiguos se ubicaron Federico Sturzenegger (Desregulación), Diego Santilli (Interior); Santiago Bausili (BCRA), Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de LLA; junto a Juan Bautista Mahiques (Justicia), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Mario Lugones (Salud), Carlos Presti (Defensa) y el asesor «Lule» Menem.
La chicana de Paulón
El legislador del Partido Socialista, Esteban Paulón, compartió un video en redes sociales haciendo pochoclos antes del comienzo de la presentación del jefe de Gabinete en Diputados.
Este miércoles llevó la máquina al Congreso y repartiendo pochoclos entre los presentes. Le ofreció a Martín Menem, quien no aceptó.
Otro viaje de la familia Adorni bajo la lupa
En el marco de la investigación sobre la situación patrimonial del jefe de Gabinete Manuel Adorni, el fiscal federal Gerardo Pollicita accedió a los consumos realizados por la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, y sus hijos durante dos viajes realizados entre 2024 y 2025.
Según los datos recabados, en ambos viajes, la familia del entonces vocero que cobraba $ 3 millones mensuales realizó gastos por casi $ 4 millones y U$S 1.440.
La novedad se conoció a horas de la presentación de Adorni en el Congreso, donde brindará el informe de gestión y responderá a preguntas de los legisladores.
La oposición irá por los temas «incómodos»
Pero las preguntas de la oposición se concentrarán en la evolución patrimonial del jefe de Gabinete y el caso de la criptomoneda $Libra. Por eso, la sesión promete convertirse en una virtual interpelación.
El desafío que se plantearon hasta los diputados más temperamentales es mantener la calma para evitar que Adorni se “victimice” y adelante su retirada del recinto. No será fácil llevarlo a la práctica.
La situación de Adorni en la Justicia
Días atrás, Adorni tuvo un respiro judicial: el juez Daniel Rafecas archivó la causa por presunta malversación de caudales públicos a raíz de la presencia de la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, en la comitiva que acompañó al presidente Javier Milei a Estados Unidos en marzo.
Según dictaminó la fiscal Alejandra Mangano, no hubo delito porque el viaje de la “coach ontológica” no significó un gasto extra para el Estado.
Por el contrario, la causa que lleva adelante el juez Ariel Lijo por presunto enriquecimiento ilícito marcha a toda velocidad. Semanas atrás, el magistrado ordenó (a pedido del fiscal Gerardo Pollicita) levantar el secreto bancario y fiscal de Adorni, de Angeletti, de la firma de ambos (AS Innovación Profesional) y de las mujeres identificadas como prestamistas en la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito.