
Tomás Orihuela, el joven de 19 años que estaba preso en la comisaría 6ª de Córdoba Capital, murió ahorcado y el cuerpo no presentaba golpes, según los informes forenses preliminares.
La causa continúa en manos del fiscal Andrés Godoy quien, a la par de que espera las conclusiones finales de la autopsia y estudios complementarios, ahonda en circunstancias puntuales de la investigación: por qué estaba preso y por qué había sido alojado en una celda de una comisaría cuando generalmente los detenidos son trasladados a la alcaidía penitenciaria.
«Encefalopatía hipóxica debido a asfixia mecánica por ahorcadura», determinó el cuerpo forense.
Como se recordará, la Policía había informado que el joven se había intentado quitar la vida con un buzo. La familia denunció violencia policial.
La causa no tiene imputados ni detenidos. Rige el secreto de sumario.
La abogada Marta Rizzotti, quien representa a la familia de Orihuela, señaló este miércoles que los informes forenses determinaron que el joven murió ahorcado y que no se detectaron golpes. La letrada puntualizó que se esperan informes complementarios y señaló que quiere que se investigue si «el joven no fue instigado a suicidarse».
Además, Rizzotti afirmó que se trató de «una privación ilegítima de la libertad» y reclamó que se investiguen a fondo los celulares de los policías.
Orihurela, quien había sido condenado en juicio abreviado por integrar una banda dedicada al robo y venta de celulares (asociación ilícita), había salido en libertad de la Cárcel de Bouwer.
El pasado fin de semana, y en pocas horas, fue detenido dos veces por policías de la zona ya que, aducían, que al controlarlo surgía «en el sistema» que tenía pedido de captura. Al parecer, esos pedidos estaban ya sin efecto. Se investiga qué pasó con esas órdenes de captura y por qué seguían activas.
Orihuela fue trasladado a la comisaría de avenida 24 de Septiembre, una dependencia policial que en los últimos años ha sido escenario de graves episodios policiales.
En la noche del sábado 25 de abril fue hallado ahorcado en una celda. Tras tareas de reanimación, fue llevado finalmente al Hospital Eva Perón donde murió el lunes 27.
Según la Policía, intentó ahorcarse con un buzo. Según la familia del joven, murió en manos de la fuerza, por acción u omisión.
La causa estaba inicialmente en manos de la fiscal Silvana Fernández.
Sin embargo, la fiscal se apartó de la causa, horas después, para no entorpecer en la pesquisa. Entre otros motivos, sucede que personal investigativo que depende de ella se encuentra ahora bajo investigación.
La causa recayó entonces en su par Andrés Godoy.
Convocan a la DIO de la Policía Judicial
En paralelo, y por decisión del Ministerio Público Fiscal, se convocó a la Dirección de Investigaciones Operativas (DIO), un cuerpo de detectives que depende de la Policía Judicial.
Dicho de otro modo, se convocó a personal externo de la Policía provincial a investigar.
De todos modos, colabora personal de Homicidios de la Policía en la causa.
Godoy ya dispuso el secuestro de celulares del personal policial que participó de las detenciones y de los que estaban en la comisaría cuando sucedió todo.
También se investiga qué pasó con los responsables de la Unidad Judicial que funciona en esa dependencia.
La fiscalía ya secuestró filmaciones de cámaras de seguridad. No trascendió que consta en esos registros. En paralelo, continúa la toma de testimonios.
Para la familia, no había motivos para volver a apresar a Tomás.
“No lo soltaron porque presuntamente no tenía el oficio de libertad que le habían entregado, ellos mismos, el día anterior. Ese documento, junto con un oficio judicial que lo obligaba a asistir al Patronato del Liberado, habrían quedado dentro de un cajón, bajo llave, en la unidad”, apuntó Rizzotti.
Ahora el fiscal deberá investigar por qué habían quedado bajo llave dos documentos personales de Orihuela. Y por qué falló la comunicación entre los sumariantes, entre otros puntos.
Tensión en el barrio
Mientras tanto, los restos de Orihuela son velados en una sala privada y serán sepultados el jueves. Familiares del joven que se encuentran detenidos en cárceles fueron trasladados al velatorio en un amplio operativo del Servicio Penitenciario de Córdoba.
En tanto, la Guardia de Infantería y otras patrullas realizan una discreta custodia en la zona. Es que ya hubo incidentes días atrás por parte de allegados al joven muerto.
Los familiares y allegados analizan realizar una marcha por justicia.
Quinteros y la causa
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y responsable de la Policía, dijo: “No hay impunidad para nadie. Si la Policía tiene algo que ver, no lo vamos a tapar”.
En relación a las detenciones de Orihurela, indicó que la primera se produjo durante un operativo por un pedido de captura de Entre Ríos que figuraba como activo en el sistema, aunque ya estaba resuelto, remarcó.
La segunda detención se produjo al día siguiente por el mismo motivo, debido a la falta de actualización de esos datos, sostuvo.
Quinteros sostuvo que Orihuela estaba solo en una celda y que se le retiraron elementos de riesgo, aunque permaneció con un buzo.
“Como sociedad necesitamos saber qué pasó, caiga quien caiga”, concluyó.