
La expansión de los autos autónomos revoluciona la movilidad en ciudades de Estados Unidos y China, y plantea interrogantes sobre el futuro del transporte y el empleo a nivel global. En ciudades como San Francisco, Los Ángeles, Shenzhen y Wuhan, estos vehículos ya circulan y generan debates sobre su seguridad, la reconversión laboral y el impacto de la inteligencia artificial. El fenómeno involucra a empresas como Waymo y Meituan, abarcando tanto el transporte privado como el delivery automatizado, y empieza a perfilarse en América Latina.
En los últimos días, Waymo, subsidiaria de Alphabet, retiró varios vehículos autónomos en ciudades estadounidenses como Atlanta debido a problemas con lluvias que provocaron errores en la detección de calles inundadas y el frenado de autos con pasajeros.
“En la misma ciudad, los autos empezaron a girar en círculos en calles sin destino, generando conflictos de tráfico”, relató el analista Emmanuel Ferrario. También destacó que San Francisco y Los Ángeles concentran gran parte de las pruebas avanzadas, mientras que en China las ciudades de Shenzhen y Wuhan muestran un desarrollo tecnológico comparable, sumando el uso de drones para entregas automatizadas.
Principales polos globales y experiencias en China y Estados Unidos
China incorpora, además, delivery con drones a través de compañías como Meituan. “Podés ir a un parque, hacer un pedido y el dron te deja la comida en la base”, explicó Ferrario. Según sus palabras, se contabilizan más de diez empresas líderes produciendo vehículos autónomos y “más de treinta mil autos funcionando en todo el mundo, no solo en Estados Unidos y China”.
En China se destaca el caso de Shenzhen, considerada el “nuevo Palo Alto” asiático. Además de los robotaxis, los sistemas de entrega automatizada generan cambios en el mercado laboral. Ferrario ilustró: “Entrenan a las personas que hacían delivery para que manejen los drones, que hagan la logística, el monitoreo, hasta entregar el pedido”. Señaló que el gobierno chino publicó recientemente un comunicado destacando que, si bien la adopción de estas tecnologías es positiva, deben evitarse picos de desempleo.
En Europa, el foco está en autobuses autónomos y en la logística portuaria en ciudades como Dubái y Singapur, donde “los camiones autónomos realizan operaciones las 24 horas”. Estados Unidos enfrenta el desafío del empleo en el sector de camiones: “Algunas estimaciones indican que 3,5 millones de camioneros pueden verse afectados en los próximos cinco u ocho años”, manifestó Ferrario.
Desafíos para el empleo y la adaptación laboral
El avance de los autos autónomos y los sistemas de entrega automatizada reconfigura sectores completos del empleo y obliga a la reconversión profesional. Si bien “se genera trabajo en la implementación y desarrollo de la tecnología”, reconoció Ferrario, el desafío radica en que “quien pierde el empleo en logística o transporte no necesariamente podrá insertarse fácilmente en tecnología”.
“La reconversión es uno de los grandes temas que enfrenta el mercado laboral. En China, el gobierno está atento al impacto de la inteligencia artificial sobre la fuerza de trabajo”, remarcó Ferrario.
El especialista también aclaró que “los autos autónomos captan el entorno con cámaras y radares y no requieren ayuda de un humano. En Atlanta, ya se puede pedir un auto autónomo por aplicación. Funciona igual que cualquier otro tipo de aplicación de viajes”.
Seguridad, aceptación social y normativas locales
La aceptación pública de los autos autónomos aún enfrenta barreras. “El 74% de los encuestados en Estados Unidos desconfía de los autos autónomos”, afirmó Ferrario. Sin embargo, expuso que los datos de seguridad muestran que estos vehículos “son mucho más seguros que los conducidos por personas. El software no se distrae, no consume alcohol ni se fatiga. Funcionan igual siempre”.
La industria registró incidentes relevantes: en 2018, Uber detuvo y vendió su división de autos autónomos tras un accidente fatal. Actualmente, se espera alcanzar 42.000 mil autos autónomos en circulación a fin de año. En Argentina, en 2023 se aprobó el decreto nacional 196/25, que define la figura del auto autónomo y regula el proceso de aprobación.
La principal dificultad para la expansión local es la infraestructura. Ferrario señaló: “En Buenos Aires y México existen pruebas piloto de buses autónomos, como el del Parque de la Innovación. Es una experiencia comparable a la de otras ciudades globales”.
Niveles de autonomía y funcionamiento en distintos entornos
Ferrario explicó que “los autos autónomos tienen distintos niveles, de cero a cinco: cero requiere mucha presencia humana, cinco es cien por ciento autónomo y capaz de manejarse en cualquier entorno y clima”. Actualmente, “no hemos alcanzado el nivel cinco; lo que hay son vehículos de nivel cuatro que no necesitan un humano, aunque requieren áreas delimitadas y condiciones climáticas específicas”.
“Estos autos funcionan en zonas de ciudad, con mapeo y geolocalización detallada. El software procesa semáforos, ciclovías y señalización para operar de manera segura. El desafío será adaptar la infraestructura de más ciudades para avanzar hacia la adopción masiva”, sostuvo Ferrario.
En América Latina no se registran aún ejemplos de autos autónomos, aunque sí algunos buses experimentales en Buenos Aires y Ciudad de México.
El contexto urbano determina la viabilidad y seguridad del despliegue. Ferrario subrayó: “La mayoría de los accidentes que involucran autos autónomos se producen porque un conductor humano los choca, generalmente por falta de atención o imprudencia”. Mencionó que recientes ajustes en China, como en la ciudad de Qingdao, implicaron retiros y restricciones horarias a los autos autónomos debido a su “excesiva prudencia para frenar”, lo que generó congestión en horas pico.