
Un estudiante de Historia de la Universidad Nacional de Rosario de 24 años estaba detrás de amenazas dirigidas a un templo religioso de la colectividad judía, según la pesquisa del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la PFA. El joven fue detenido. Durante la investigación, los detectives dieron con valiosa información sobre la peligrosa red 764 a nivel internacional.
Fuentes del caso indicaron que, mediante un mail intimidatorio, el sospechoso manifestaba la intención de colocar un artefacto explosivo en una sinagoga, transmitir en vivo la detonación y posteriormente ejecutar con armas de fuego a los sobrevivientes —emulando las acciones perpetradas por el noruego Brenton Tarrant que mató a 77 personas en 2011 y Anders Behring Breivik, el terrorista australiano que asesinó en masa a 51 personas en el ataque contra dos mezquitas de Nueva Zelanda.
En el correo, los detectives también observaron referencias y conceptos vinculados a la subcultura digital conocida como “764”. Se trata de una red terrorista, de extrema derecha y satánica neonazi, conocida a nivel internacional por reclutar y extorsionar a menores de edad en línea para que se autolesionen o realicen actos sexuales. Sus miembros son catalogados por el FBI como “depredadores cibernéticos”.
En este contexto, el mensaje incorporaba además la expresión “No Lives Matter”, consigna utilizada dentro de determinados espacios extremistas de internet para transmitir una postura nihilista y misántropa, caracterizada por la desvalorización de la vida humana y la reivindicación de actos violentos indiscriminados.
Al mismo tiempo, en el correo incluyó un enlace a un grupo específico de Telegram, del que el detenido era parte, relacionado con la comunidad, creada a comienzos del mes de octubre.
En el mismo, usuarios a nivel global compartieron contenido vinculado a la autolesión, el sadismo y el gore. Al mismo tiempo, se encontraron referencias a la práctica conocida como “blood writing”, que consiste en la realización de cortes autoinfligidos en distintas partes del cuerpo para posteriormente escribir, con la propia sangre, nombres, frases o consignas asociadas a ese entorno digital.
Dentro del contenido compartido en la comunidad, los federales hallaron un importante listado que hace referencia a los integrantes de la organización a nivel internacional, indicaron las fuentes.
Titulada “764 LISTA PÚBLICA” menciona al “propietario”, al “líder”, al “líder del terror” (cuatro usuarios) al “consejo del terror” -integrado por tres usuarios), “oficiales de relaciones públicas” (dos usuarios) y “miembros” (19). El mensaje invita a unirse enviando un mensaje directo a uno de los integrantes.
“Es real. Detrás de esos usuarios hay personas. Por ahora son usuarios virtuales, pero la intención es identificar a cada uno de ellos”, aseguró un investigador ligado al caso.
Con ese fin, las fuentes precisaron que compartirán la información con policías del mundo a través de Interpol.
Títulada “764 LISTA PÚBLICA” menciona al “propietario”, al “líder”, al “líder del terror” (cuatro usuarios) al “consejo del terror” -integrado por tres usuarios), “oficiales de relaciones públicas” (dos usuarios) y “miembros” (19). El mensaje invita a unirse enviando un mensaje directo a uno de los integrantes.
“Es real. Detrás de esos usuarios hay personas. Por ahora son usiarios virtuales, pero la intención es identificar a cada uno de ellos”, aseguró un investigador ligado al caso.
Con ese fin, as fuentes precisaron que compartirán la información con policías del mundo a través de Interpol.
En otro mensaje escrito con aparente sangre puede leerse “ASSASIN Made me relapse”, en español, asesino me hizo recaer. Al lado del texto también se observa un dibujo de un pentagrama dentro de un círculo, asociado al ocultismo, una huella de mano y una carita sonriente.
Durante el 2026, se registraron cuatro amenazas similares relacionas al grupo 764 en Argentina. Algunas de ellas tuvieron como blanco universidades.