
Belgrano encontró su mejor versión en el momento justo y resolvió con autoridad su debut en la Copa Argentina: fue 3-0 ante Atlético de Rafaela en La Pedrera, con un segundo tiempo que marcó la diferencia y lo metió en 16avos de final.
El arranque fue incómodo para el equipo de Zielinski. La “Crema” avisó primero y obligó a Thiago Cardozo a una intervención determinante que evitó el golpe inicial. Durante varios pasajes, al Pirata le costó encontrar claridad en los últimos metros y el partido se movió en terreno parejo.
Pero sobre el cierre del primer tiempo apareció el quiebre. Emiliano Rigoni rompió el equilibrio con una definición precisa dentro del área y le dio a Belgrano la tranquilidad que venía buscando.
A partir de ahí, todo cambió. En el complemento, el conjunto cordobés tomó el control absoluto del juego y empezó a inclinar la cancha. Incluso cuando Lucas Zelarayán falló un penal que dio en el palo, el equipo no perdió la compostura.
La insistencia tuvo recompensa: Lautaro Gutiérrez, también desde los doce pasos, amplió la ventaja y encaminó la goleada. Ya con Rafaela sin respuestas, Lucas Passerini puso el 3-0 definitivo con otro penal para cerrar una noche sin sobresaltos.
Belgrano pasó de la incertidumbre inicial a una actuación contundente, con la que selló su clasificación y ratificó que quiere ser protagonista en la Copa.