
Después de más de diez días prófugo, Daniel Orlando Serapio, acusado de asesinar a Natalia Cruz, fue detenido en una cueva de la precordillera en Diego de Almagro. La captura involucró un despliegue conjunto de Gendarmería, Policía Federal, Policía de Catamarca, Defensa Civil y binomios caninos, supervisado por la fiscal de Femicidios, Luján Sodero Calvet.
La víctima había sido encontrada con graves lesiones por golpes y asfixia mecánica en su vivienda de Campo Quijano. A pesar de los esfuerzos de su familia y del personal médico, falleció poco después de llegar al hospital.
El Procurador General de Salta, Pedro García Castiella, destacó que la detención era clave para avanzar con la investigación y analizar en detalle la escena del crimen y todas las pruebas reunidas desde el inicio.
El operativo se complicó por la topografía del lugar y los conocimientos que Serapio tenía del terreno, lo que exigió coordinación y logística especial entre las distintas fuerzas de seguridad.
Con su captura, Serapio será formalmente imputado este domingo, marcando el inicio de una etapa decisiva para el esclarecimiento del caso y la posible identificación de cómplices.