
Dos personas en situación de calle continúan internadas en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) luego de haber sido víctimas de ataques con fuego registrados durante diciembre en la ciudad de Rosario. Ambos pacientes evolucionan de manera favorable, aunque permanecen bajo control médico estricto debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
El hecho más reciente ocurrió en la mañana de Navidad, cuando David, de 22 años, fue agredido en la zona de French al 2000, en el sector norte de la ciudad. De acuerdo con las actuaciones judiciales, el joven estaba en la vía pública cuando fue rociado con combustible y prendido fuego.
Hasta el momento no hay personas detenidas. La investigación involucra a dos adolescentes de 13 años que fueron señalados en el lugar del ataque. Según consta en el expediente, la madre de uno de ellos habría aportado datos que los vinculan con el episodio, mientras que el otro menor negó su participación y sostuvo que intentaron asistir a la víctima.
La causa quedó a cargo del fiscal de Menores Ernesto Ducasse, quien dispuso que el principal señalado permanezca bajo custodia de su madre. En el lugar del hecho se secuestraron una botella y un encendedor que podrían haber sido utilizados durante la agresión.
Desde el HECA, la directora Andrea Becherucci precisó que David ingresó con quemaduras en el tórax, el abdomen y el brazo derecho, que comprometieron más del 25% de su cuerpo. A pesar de las lesiones, se mantuvo consciente y respiró por sus propios medios desde el ingreso. Actualmente permanece internado en la unidad de quemados para control y seguimiento.
El otro caso ocurrió el 8 de diciembre y tuvo como víctima a Alexis Gabriel Ardiles, de 29 años, quien sufrió quemaduras en el 65% de la superficie corporal. El ataque se produjo debajo de un puente, también en la zona norte de Rosario, cuando se encontraba junto a su hermano. La Justicia analiza si el hecho estuvo vinculado a un presunto conflicto previo.
Ardiles ingresó en estado crítico y debió ser sedado, intubado y asistido con respirador mecánico. Con el correr de los días, su evolución fue favorable: fue dado de alta de terapia intensiva y continúa internado en la unidad de quemados, aunque aún requiere tratamientos prolongados e injertos de piel debido a la profundidad de las heridas y al compromiso respiratorio.
Si bien ambos pacientes muestran una evolución positiva, las autoridades médicas señalaron que el cuadro de Ardiles fue considerablemente más grave, mientras que David presenta un pronóstico más alentador.
Estos ataques se inscriben en una serie de hechos violentos registrados durante el año contra personas en situación de calle en Rosario. En noviembre, un joven de 28 años fue prendido fuego mientras dormía dentro de un automóvil estacionado en la zona de Cullen y Génova. En marzo se produjo el caso más trágico: Hugo Orlando Silva Viera, de 45 años, murió luego de ser atacado con combustible y prendido fuego por un grupo de adolescentes en el sur de la ciudad.
La reiteración de estos episodios mantiene en alerta a la Justicia y vuelve a exponer la vulnerabilidad extrema de quienes viven en la calle, en un contexto de creciente preocupación social por este tipo de hechos.