
El costo de cubrir las necesidades alimentarias básicas volvió a incrementarse con fuerza en Córdoba durante 2025. Según el informe anual del Área de Estadísticas de la Defensoría del Pueblo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) acumuló una suba del 35,7% y en diciembre alcanzó los $578.296 para una familia tipo compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar.
El relevamiento, que el organismo realiza de manera ininterrumpida desde 2008 en comercios de la ciudad de Córdoba, muestra que, si bien el aumento fue menor al registrado en 2024, los precios de los alimentos mantuvieron una tendencia ascendente a lo largo de todo el año.
En términos nominales, el gasto mensual en alimentos se incrementó en $152.123 respecto de diciembre del año anterior, cuando la misma canasta tenía un valor de $426.173. Este indicador resulta central para medir la indigencia, ya que se considera indigentes a los hogares cuyos ingresos no alcanzan a cubrir ese umbral.
Al sumar los gastos no alimentarios, el panorama se amplía. En diciembre de 2025, la Canasta Básica Total (CBT) se ubicó en $1.283.817,87, cifra que marca la línea de pobreza en la ciudad de Córdoba. El aumento interanual de este indicador fue del 32,12%, lo que implicó un salto de más de $312 mil en un año.
Las carnes, el factor decisivo
El informe identifica con claridad al rubro Carnes como el principal responsable del encarecimiento de la CBA. Durante 2025, sus precios treparon 87,07% interanual, el mayor incremento entre todos los grupos de alimentos relevados.
Este rubro concentró casi la mitad del gasto alimentario (49,06%) de una familia tipo, lo que explica su fuerte incidencia en el valor final de la canasta. La mayor presión se registró en la segunda mitad del año y, particularmente, en el último trimestre, cuando los precios al público subieron más del 20%.
Subas moderadas y un rubro en baja
Muy por detrás de las carnes se ubicaron Harinas y Legumbres, con un aumento del 18,68% anual. Huevos y Lácteos registraron una suba del 12%, mientras que los productos de Almacén avanzaron 9,38% en el año.
En contraste, Frutas y Verduras fue el único rubro que cerró 2025 con una variación negativa: sus precios bajaron 7,81% interanual. Si bien esta caída ayudó a moderar parcialmente el impacto global, su peso dentro de la canasta es considerablemente menor al de las carnes.
Qué refleja la medición
La Canasta Básica Alimentaria estima el costo mínimo necesario para cubrir los requerimientos nutricionales de un adulto equivalente y se proyecta a distintos tipos de hogares según su composición. En este caso, el cálculo se realizó sobre una familia que representa 3,09 adultos equivalentes, integrada por dos adultos y dos niños.
La medición incluye 49 productos, agrupados en cinco rubros, y se basa en los consumos definidos por el Indec para garantizar comparabilidad en el tiempo.
Impacto social
Desde la Defensoría del Pueblo advirtieron que, aunque la inflación de alimentos mostró una desaceleración respecto de 2024, los aumentos continuaron golpeando con fuerza a los hogares de menores ingresos.
“El encarecimiento de los alimentos siguió afectando de manera directa el poder adquisitivo, especialmente en los sectores más vulnerables”, señaló el defensor del Pueblo adjunto, Carlos Galoppo.
El cierre de 2025 deja así un escenario complejo: comer sigue siendo cada vez más caro y la evolución de los precios, en particular de las carnes, aparece como un factor clave para el inicio de 2026 en la economía cotidiana de las familias cordobesas.