
El estado de salud de Bastián Jerez, el niño de ocho años que permanece internado tras el violento choque entre una UTV y una camioneta en los médanos de Pinamar, continúa siendo estable, aunque sigue bajo coma farmacológico, según el último parte médico difundido este sábado.
De acuerdo con información oficial del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, el menor se encuentra clínicamente y hemodinámicamente compensado, sin necesidad de medicación vasoactiva. El informe fue emitido durante la mañana del 17 de enero.
Desde el Hospital Provincial Materno Infantil Victorio Tetamanti precisaron que el paciente permanece con coma inducido y asistencia respiratoria mecánica. Además, indicaron que el equipo médico evalúa su evolución para avanzar, de manera progresiva, en la reducción de los sedantes, siempre en función de su respuesta clínica.
En el parte previo, correspondiente al viernes 16, los profesionales habían informado que el niño fue sometido a una tercera intervención quirúrgica, que resultó exitosa, y que presenta múltiples fracturas en el cráneo producto del impacto.
En paralelo al seguimiento médico, la causa judicial continúa avanzando. La fiscalía solicitó la imputación de Maximiliano Jerez, padre del menor, por el delito de lesiones culposas, al considerar que no se habrían respetado las medidas de seguridad al momento del accidente.
Según testimonios incorporados a la investigación, el niño viajaba sentado sobre el regazo de su padre. En la UTV, diseñada para cuatro ocupantes, se desplazaban cinco personas al momento del choque.