
En la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba comienza a ser juzgado este miércoles un hombre que se presentaba como “gurú espiritual” en la ciudad de Alta Gracia y que está acusado de haber abusado sexualmente de numerosas mujeres, una de las cuales se terminó quitando la vida.
Se espera que la fiscalía lo acuse por esa muerte y pida la pena máxima pena.
Además, el imputado responderá por gravísimos delitos como privación ilegítima calificada de la libertad, abuso sexual simple doblemente agravado, abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por ser un ministro de culto y encargado de la educación, lesiones leves calificadas por violencia de género y tenencia ilegal de armas de fuego de uso civil.
También tiene que responder por 37 presuntos hechos de estafas.
El acusado es Fernando José Soria (60), quien permanece preso por orden del fiscal Nº 2 de Alta Gracia, Alejandro Peralta Ottonello, quien lo mandó a juicio.
Ya en Cámara 8ª del Crimen se espera que el fiscal Hugo Almirón mantenga la acusación y pida una fortísima pena de cárcel. Almirón fue quien solicitó el jurado popular.
Con las pruebas y testimonios, Soria queda a las puertas de la prisión perpetua.
Hay un estudio clave: la autopsia psicológica a la víctima.
No es la primera vez que un “gurú”, “manosanta” o “líder espiritual” termina siendo juzgado (y condenado) en la provincia de Córdoba por abusar, robar y estafar a fieles.
En los últimos años, varios de estos personajes (algunos decían ser “pastores”) llegaron al banquillo y terminaron sentenciados a importantes penas de cárcel.
“Es un psicópata manipulador que había aprendido a aprovecharse de personas vulnerables. Hacía un fino trabajo de manipulación, luego control y terminaba abusando de ellas. Se valía de personas desesperadas, muy vulnerables”.
Fernando José Soria se presentaba como un gurú espiritual y sanador en su centro ubicado en la ruta 5 cerca de Alta Gracia.
Según la investigación, en su muro de Facebook se describía como fundador de varias escuelas terapéuticas como “la Divina Naturaleza” o “la Divina Sabiduría”, “la Fundación Energías del Tercer Tiempo” y “Tu Hermano en la Luz”, entre otras.
Ninguna tenía habilitación.
Denuncia e investigación contra el “gurú”
La investigación judicial comenzó a principios de 2020, cuando en la fiscalía de Peralta Ottonello se recibió una denuncia de una pareja que aseguraba haber sufrido vejaciones por parte de Soria en el marco de prácticas espirituales y religiosas.
La denuncia daba cuenta sobre manoseos en sesiones de reiki, entre otras agresiones sexuales.
La fiscalía inició una compleja pesquisa basada en testimonios, peritajes, prueba documental y distintas medidas de prueba, como análisis de celulares.
Con el avance de la investigación, pudo determinarse que había una importante cantidad de víctimas. La pesquisa fue más que compleja.
En mayo de 2023, la fiscalía dispuso la detención de Soria por delitos contra la integridad sexual, la libertad y la propiedad. Fue enviado enviado a la Cárcel de Bouwer.
A los pocos meses, se dictó la preventiva.
El acusado, oriundo de la localidad santiagueña de Frías, se dijo inocente.
Una muerte entre las víctimas
Una de las víctimas de abusos se quitó la vida.
De allí que la acusación contra este hombre se amplió a abuso sexual seguido de muerte.
A solicitud del fiscal Almirón, precisamente por esa muerte, se decidió convocar un jurado popular.
De ser condenado por esa muerte, Soria podría ser condenado a prisión perpetua.
Trascendió que la defensa habría intentado un presunto acuerdo con la fiscalía a cambio de que se saque el jurado popular y así esquivar la máxima pena.
Esto no prosperó.
No será la primera vez que un violador recibe una fuerte condena por abuso sexual seguido de muerte en Córdoba.
La fiscalía no acusará sola: hay siete mujeres querellantes contra el imputado.
Del culto a los abusos
Soria nació en la ciudad de Frías y viajó a Córdoba donde se instaló a vivir años después. A partir de 2005, comenzó a dar cursos de reiki y de sanación espiritual en Alta Gracia.
Con el paso del tiempo, comenzaron a asistir numerosas personas que confiaron en él y terminaron siendo engañadas, abusadas y estafadas, de acuerdo a la investigación judicial.
Según la pesquisa, el hombre habría usado distintas técnicas de manipulación con lo que lograba que las asistentes quedaran vulnerables y solas. De esta manera, lograba el control.
“Se aprovechaba de personas vulnerables, como sucede con estas sectas. Se valía de las víctimas, las usaba, las controlaba, las despersonalizaba. Decía tener ‘poderes superiores’ y luego abusaba de varias víctimas”, se indicó desde la fiscalía.
Desde ámbitos investigativos se llegó a señalar que se trataba de una secta disfraza de escuela espiritual.
En los grupos que coordinaba, Soria presuntamente instalaba el lema de que “el cuerpo es libre”.
“Son siete niveles, que te llevaran a una evolución impensada del ser, te hará descubrir vivir y superar los mayores obstáculos de vida, te enseñará a sanar las miserias humanas, y a descubrir quién sos y por qué estás acá”, llegó a escribir.
En la pandemia, llegó a decir que el covid era una “conspiración” creada por “poderes iluminatis” para “fines y propósitos económicos mundiales”.
De “acusadas” a víctimas y querellantes
En el marco de la investigación contra Soria, en su momento se acusó a dos mujeres como presuntas cómplices de estafas.
Luego, con el avance de la pesquisa judicial, ambas fueron sobreseídas.
Hay más: ambas fueron consideradas víctimas del accionar del acusado.
Esas dos jóvenes se convirtieron en querellantes de la causa.