
Estudiantes de Río Cuarto logró el objetivo: venció 1-0 a Estudiantes de Buenos Aires y, gracias a la ventaja deportiva, se metió en la final del Reducido de la Primera Nacional. La serie terminó igualada 1-1, pero la mejor ubicación del equipo cordobés en la tabla anual terminó inclinando la balanza.
El gol que cambió la historia llegó en el cierre del primer tiempo, a los 47 minutos, cuando Lucas González apareció dentro del área chica para empujar la pelota tras un gran anticipo aéreo del paraguayo Javier Ferreira, quien dejó servido el tanto con un cabezazo preciso.
El Celeste estaba obligado a ganar después de la derrota 1-0 en la ida, y aunque su rival había logrado resistir durante buena parte del partido, el impacto emocional del gol sobre el final del primer tiempo alteró el rumbo de la noche en Río Cuarto. A partir de ahí, el local supo administrar la ventaja y sostuvo la presión ante un Estudiantes de Buenos Aires que, ya sin margen, buscó pero no encontró respuestas.
El conjunto del Imperio del Sur llegó a esta instancia tras eliminar a Patronato (2-1) y a Gimnasia y Tiro de Salta (2-0), construyendo un camino firme hacia el sueño del ascenso.
Ahora espera por su rival, que se definirá este domingo cuando Deportivo Madryn reciba a Deportivo Morón. Los patagónicos deberán remontar el 0-1 sufrido en la ida, en una serie marcada por las polémicas sanciones que últimamente han favorecido al equipo chubutense.
La final por el ascenso ya tiene fechas: el primer capítulo será el 23 de noviembre y la revancha, siete días más tarde. A diferencia de las etapas previas, en esta instancia habrá penales si persiste la igualdad en el global. El sueño de Primera está a dos partidos.