
El argentino Faustino Oro quedó a un paso de convertirse en el gran maestro más joven de la historia del ajedrez. Hoy, en la novena y última ronda del Open Internacional Aeroflot de Moscú, cayó con piezas blancas ante la promesa rusa Aleksey Grebnev. El “Messi del Ajedrez” no pudo superar la marca establecida en 2021 por el estadounidense Abhimanyu Mishra, quien obtuvo el título a los 12 años, 4 meses y 25 días.
Si el prodigio argentino triunfaba, escribirá su nombre en la historia a los 12 años, 4 meses y 19 días, seis días menos que Mishra. Aunque no pudo superar a un ajedrecista que está en el mejor momento de su carrera, el niño argentino demostró una vez más su enorme capacidad y potencial en un torneo de alto rango. Grebnev, campeón mundial Sub 18 en 2023, juvenil asiático en 2024 y ganador del Open de Dubái en 2025, llegó 10 minutos tarde al comienzo de la partida en uno de los salones del Hotel The Carlton y decidió jugar una línea secundaria. Lo hizo enfrentar con un tipo de posición que Faustino desconoce, gran logro para el ruso número 100 en el ranking mundial.
Hacia el final de la partida, el ruso llegó con mayor tiempo (más de 10 minutos que Oro)y eso significó una ventaja, que finalmente utilizó para superar a Faustino. El Open de Moscú representó su oportunidad definitiva para la tercera norma que lo consagraría en la élite. Más allá de la derrota, el impacto del niño prodigio argentino, que logró récords y puso su nombre en boca de leyendas de la disciplina, ya es reconocido en el mundo del ajedrez.
La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) exige que para obtener el título de gran maestro un jugador menor de 14 años reúna tres normas en torneos internacionales, mantenga una actuación superior a 2.600 puntos de Elo y complete su última norma en un torneo abierto. Oro, que nació en el barrio porteño de San Cristóbal y se radicó junto a sus padres Alejandro y Romina en Badalona, había cumplido ya dos de estos requisitos en Madrid y Buenos Aires durante 2025.
Su camino en el Open Internacional Aeroflot de Moscú
En la rueda inicial de la competencia que reunió a 169 jugadores de 16 naciones, entre ellos 49 con el título de gran maestro y otras 8 grandes maestras femeninas, Faustino logró una valiosa victoria ante el maestro FIDE, el juvenil ajedrecista ruso Artem Polkovnikyan, de 15 años.
En la primera sesión, correspondiente a la segunda rueda del certamen, jugó una muy buena partida ante el maestro internacional ruso Erik Obgolts, de 25 años y 2351 puntos. Acto seguido, se enfrentó a la gran maestra femenina rusa Ekaterina Goltseva (Elo 2364). A pesar de estar a un paso de perder la partida, tras el movimiento 37 del argentino, la ajedrecista rusa detuvo el reloj y firmó la rendición en la planilla oficial de juego. Oro salvó su invicto en Moscú.
En la doble sesión de partidas llevadas a cabo el pasado lunes, Oro consiguió sumar dos valiosos empates ante dos grandes maestros extranjeros: el indio Raunak Sadhwani (de 21 años, 6° preclasificado con 2638 puntos de Elo y N° 77 del mundo) y el ruso Aleksey Goganov (de 35 años y 2483 puntos de Elo).
Ya en la sexta rueda, y con piezas blancas, Faustino sufrió su primera derrota en una compleja partida ante el gran maestro ruso Ivan Rozum (35 años y Elo de 2444), tras 51 movimientos de una Defensa Caro Kann y algo más de tres horas de juego.
Y en la anteúltima jornada, Oro logró una doble victoria para llegar a la definición con la chance de convertirse en el gran maestro más joven de la historia. En el primer turno, en la séptima rueda, venció al indio Mandar Lad (Elo 2334) al cabo de 41 jugadas de un Gambito de Dama Rechazado luego de dos horas y media de juego. Su rival inclinó su rey ante una desesperada posición en la que el niño amenazaba ejecutar un jaque mate en los siguientes dos movimientos. Para coronar la jornada, venció Shiroghlan Talibov, de 19 años y 2431 puntos de Elo, con piezas blancas y lo obligó a cometer errores que llevaron a la derrota al maestro azerbaiyano.
El torneo abierto de Aeroflot brindó un desafío único, pues en cada ronda el emparejamiento se definió por sorteo, obligando a enfrentar adversarios con igual puntaje, pero de fuerza variable. Para Oro, era esencial medirse contra competidores con un Elo superior a 2.496 puntos y así cumplir la performance exigida por FIDE, pues victorias ante rivales de menor ranking no contaban para la marca histórica que persiguió hasta hoy.
Oro descubrió el ajedrez durante la pandemia, guiado por su padre, y en menos de seis años pasó de los rudimentos del juego a posicionarse en la cúspide juvenil mundial. Es simpatizante del Club Vélez Sarsfield y cursa primer año de secundaria en el sistema educativo español. Aunque la derrota sufrida en la sexta ronda complicó su camino, el argentino supo sobreponerse. “Conseguir el récord no es algo que me obsesiona, si viene, mejor, pero lo más importante es que siga mejorando mi ajedrez y así llegarán las cosas más fáciles”, mencionó.
Hoy en Moscú, Faustino Oro no logró la hazaña que lo convertiría, por edad y talento, en el gran maestro más joven entre los grandes maestros de toda la historia del ajedrez mundial. Pero su brillante camino recién comienza.