
Una Volkswagen Amarok fue encontrada este sábado por Gendarmería en la provincia de Santa Fe con 456 kilos de cocaína, tras una persecución de 30 kilómetros. Lo llamativo: cada paquete llevaba el sello de un cebú, un animal considerado sagrado en varias culturas.
El operativo comenzó cuando la camioneta frenó bruscamente al ver un control en la Ruta Provincial N° 4 y huyó a alta velocidad. Los ocupantes abandonaron el vehículo en San Cristóbal, donde fue interceptado por los gendarmes, aún con el motor encendido.
En la caja del vehículo, 14 bolsas tipo arpilleras contenían 418 ladrillos de droga, todos con la imagen del cebú. Según los investigadores, estos símbolos son usados por el narcotráfico para identificar la procedencia del cargamento, la organización responsable y la calidad de la cocaína, funcionando como una especie de “firma” que previene robos o adulteraciones.
El cargamento fue secuestrado por disposición judicial, y la investigación busca establecer el origen, el destino y los vínculos con redes criminales transnacionales.