
En la previa del festejo que marcará sus 99 años, Mirtha Legrand mantiene los rituales intactos. No hay jornada especial sin el té de los domingos, la reunión que resiste décadas y distancias. Esta vez, la cita cobra un valor distinto: después de casi tres meses sin el grupo completo, la anfitriona abre su casa para el reencuentro. Las tazas esperan sobre el mantel, las miradas se cruzan con la complicidad de quienes comparten una historia. El círculo se ensambla: María Teresa Villarruel, la amiga de toda la vida; Gino Bogani, el diseñador que la acompaña en los grandes eventos; Tete Coustarot, nombre fijo en la mesa desde hace 15 años; Héctor Vidal Rivas, asistente personal durante 50 años; Alejandro Veroutis, amigo de la familia desde su época como periodista; Enzo Gentile, empresario y confidente; Amalia Idoyaga Molina, cercana a los Tinayre y Viale Carril y Dany Mañas, el productor de los programas históricos de la televisión argentina.
Este domingo, el grupo revivió anécdotas y repasó historias en un clima de confraternidad y afecto. El encuentro no necesita preámbulos. “Luego de casi tres meses sin verse con todos los del grupo y algunos ausentes con aviso se reunieron en el clásico té de los domingos”.
El cumpleaños, que se celebrará este lunes por la noche, se prepara en paralelo. La organización recae sobre Marcela Tinayre, “el alma mater” de la familia, junto a Juana Viale y Ámbar de Benedictis. Los detalles no quedan librados al azar. Los invitados suman setenta, la invitación lleva una consigna clara: “Te espero para celebrar la vida este lunes 23 de febrero a las 20.30. Por favor, no traer regalos”. La ambientación queda a cargo de Ramiro Arzuaga, el catering en las manos de Carlos Shuster. El menú se mantiene en secreto, aunque los cercanos mencionan los platos preferidos de la homenajeada: ñoquis y risotto.
La noche promete un show reservado, con el nombre de Jairo confirmado entre los artistas que participarán. La familia afina cada detalle, desde la disposición de las mesas hasta los arreglos florales.
La elección del vestuario ocupa un lugar central en la preparación. Héctor Vidal Rivas revela: “Va a usar dos vestidos como siempre, porque Mirtha se cambia… Uno de Claudio Cossano y uno de Iara, totalmente distintos con lo que están acostumbrados a ver. Ella ya hizo la prueba de vestuario. Mirtha se prueba vestidos una vez por semana. Esta vez lo hicimos más de una vez. A ella le gusta todo lo que es brillo, y le gusta que su figura se destaque, la cintura. Mirtha en este momento tiene una figura increíble”. El rosa encabeza la lista de colores favoritos de la conductora, seguido por el turquesa, el celeste y el negro. Los diseñadores conocen el gusto de Chiquita, que supervisa cada detalle.
Nacho Viale, nieto y productor, se mantiene cerca. Cumple el rol de cuidar a su abuela en cada programa, atento a sus pedidos y exigencias. “Trata de cumplirle todas las cosas que pide. A veces hay agarradas, como siempre, si no, no sería Mirtha”, admitió Vidal Rivas en una entrevista para La Nación+. La familia actúa como un engranaje que se ajusta para la gran noche.
El vínculo con sus amigos íntimos se repite en cada gesto. El té de los domingos no es un simple encuentro, es un refugio. Las conversaciones se mezclan con los recuerdos y las risas. Mirtha sostiene la tradición, incluso cuando el calendario marca una fecha trascendental. Las ausencias se notan, pero el espíritu de la mesa permanece.
El entorno de la conductora revela también lo que sucede fuera de escena. “A Mirtha no la conoce mucha gente, es una mujer solidaria de una manera increíble. Tiene actitudes con sus pares que nadie conoce. Cuando ella sabe que si alguno de ellos está pasando un mal momento, agarra un sobre, pone dinero y se lo manda a su casa. Tiene un amor muy grande por su familia y su público”, cuenta Vidal Rivas.
El festejo del lunes reúne a familiares, amigos, artistas y afectos de toda la vida. La invitación deja en claro el espíritu: celebrar la vida. La noche guarda sorpresas, discursos y ovaciones. El show de Jairo, los vestidos, la mesa llena, la familia y los amigos: todo listo para rendir homenaje a los 99 años de Mirtha.
El secreto de la vigencia, según su entorno, se resume en el lazo con el público. “El secreto es que Mirtha le dio la vida al público, vivió para su público, para lo que transmitía. Hoy ir a un teatro con Mirtha es algo maravilloso. Cada vez que entra a un teatro se levanta todo el público a ovacionarla, eso es lo más importante. Todo eso a Mirtha le hace muy bien. De ver cómo el público le responde”.
Sobre el discurso de la noche, la respuesta es sencilla: no habrá texto escrito. “Yo creo que va a improvisar, ese discurso es lo que le sale en el momento. No escribe un discurso, lo que sienta lo va a decir en algún momento de la fiesta. Seguramente Marcela tiene algo preparado para un show para ella. Va a ser una sorpresa”, anticipó Vidal Rivas.
La casa de Marcela espera. Los vestidos aguardan listos. El mantel del té se levanta hasta el próximo domingo. Este lunes, Mirtha celebra la llegada de sus 99 años rodeada de su gente y de sus rituales.