
El fiscal federal Gerardo Pollicita, a cargo de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, impulsó nuevas medidas de prueba.
Entre las acciones destacadas, citó a declarar como testigo al exfutbolista Hugo Morales y solicitó informes exhaustivos al Registro de la Propiedad Inmueble.
La investigación judicial se centra en la adquisición de un departamento en el barrio porteño de Caballito por un monto de 230 mil dólares. El fiscal busca reconstruir la trazabilidad de la operación inmobiliaria y determinar la consistencia del crecimiento patrimonial del funcionario y su entorno familiar.
Medidas clave del fiscal Pollicita
Pollicita envió un oficio al Registro de la Propiedad Inmueble para obtener el historial completo de dominio de los bienes vinculados a Adorni y su esposa, Bettina Julieta Angeletti. El pedido incluye datos sobre titulares, transferencias, escrituras, hipotecas y cualquier antecedente registral de las propiedades.
Asimismo, se solicitó información detallada sobre el pago de expensas, cuentas bancarias intervinientes y posibles obras o mejoras realizadas en los inmuebles. Como parte de la recolección de pruebas, el fiscal ordenó incorporar al expediente las declaraciones juradas del funcionario disponibles en sitios oficiales.
En este contexto, la citación de Hugo Morales resulta de particular interés para la fiscalía. El exfutbolista fue el primer dueño del inmueble donde actualmente reside el Jefe de Gabinete en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los detalles del departamento en Caballito
La compra del inmueble en Caballito, concretada el 18 de noviembre de 2025, quedó bajo la lupa judicial por su particular estructura de financiamiento. La vivienda cuenta con casi 200 metros cuadrados y fue valuada en la operación en 230 mil dólares.
De acuerdo con la investigación, el 87% del monto total de la operación fue cubierto mediante préstamos otorgados por dos jubiladas. Las acreedoras fueron identificadas como Beatriz Viegas, de 72 años, y Claudia Sbabo.
Ambas mujeres figuraron en la escritura no solo como vendedoras de la unidad, sino también como otorgantes de un crédito hipotecario por 200 mil dólares. Cada una de ellas aportó el 50% de dicho préstamo, facilitando así que Adorni completara la transacción inmobiliaria.
Inmuebles en la mira y omisiones patrimoniales
La pesquisa judicial no se agota en la propiedad de Caballito, sino que incluye una vivienda en el country Indio Cuá Golf Club. Esta propiedad, ubicada en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires, figura a nombre de Julieta Bettina Angeletti, esposa del funcionario.
Un punto que generó sospechas en los investigadores es la falta de reporte de movimientos previos en su patrimonio. En su última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, Adorni no informó la venta de un inmueble anterior que poseía en el barrio de Parque Chacabuco.
Según sostuvo Pollicita, estas diligencias tienen como objetivo «continuar colaborando con la profundización de la investigación». Estas medidas complementan las acciones que ya habían sido ordenadas previamente por el juzgado a cargo de Ariel Lijo.
Cruces migratorios y el viaje a Aruba
El fiscal también puso el foco en la actividad internacional del Jefe de Gabinete y su familia. Por ello, libró un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones para reconstruir con precisión los itinerarios y modalidades de traslado del funcionario.
La Justicia analiza múltiples salidas del país, entre las que destaca un posible viaje familiar a Aruba a finales de 2024. Según los registros, Adorni habría salido del país el 29 de diciembre de ese año, realizando escalas en Lima y Ecuador.
Este presunto viaje presenta contradicciones con las declaraciones públicas que el propio Adorni realizó anteriormente. Al ser consultado por viajes oficiales anteriores, el funcionario sostuvo una postura de austeridad en cuanto a sus descansos personales.
«Adorni afirmó públicamente que no se tomaba vacaciones desde hacía dos años», recordaron las fuentes judiciales en relación a sus dichos tras un viaje de su esposa a Nueva York. Ahora, la fiscalía busca contrastar si los registros oficiales coinciden con las declaraciones del funcionario y los movimientos reportados.