
El conflicto que involucra a Carlos Fernando Navarro Montoya suma nuevos elementos y escala en el plano judicial: habrá una denuncia penal y civil en su contra por una deuda superior a los $10 millones con un restaurante de Tandil.
Denuncia inminente y acusaciones directas
Según fuentes del caso, el abogado de los comerciantes, Ignacio Barrios, avanzará con acciones legales no solo por la deuda, sino también por la conducta del exarquero:
- Lo acusan de haberse comunicado de forma inapropiada con los dueños.
- Señalan una falta de voluntad de pago.
- Afirman que hubo contacto directo sin intermediación legal previa.
Este punto agrava el conflicto y endurece la postura de los denunciantes.
Qué reclaman los comerciantes
Los propietarios del restaurante sostienen que:
- Navarro Montoya y su cuerpo técnico consumieron durante casi un año sin abonar.
- La deuda acumulada supera los $10 millones.
- Cuentan con tickets firmados, registros de cámaras y testimonios como respaldo.
“Estuvo un año comiendo de arriba”, resumieron desde el comercio.
Santamarina se despega
En medio de la polémica, el Club Santamarina —donde Montoya fue DT— emitió un comunicado para aclarar su situación:
- Negó tener deudas o reclamos pendientes con el exentrenador.
- Desmintió cualquier vínculo con la obligación de pago al restaurante.
- Confirmó que el contrato está cerrado sin conflictos entre las partes.
Esto contradice la versión atribuida al exarquero, quien habría señalado al club como responsable.
La versión de Navarro Montoya
Por su parte, el exfutbolista expresó sorpresa:
- Asegura haber tenido buena relación con los dueños del local.
- Considera “extraña” la situación actual.
Un caso que se judicializa
Con pruebas documentales en manos de los denunciantes y posiciones enfrentadas, el conflicto se encamina a una instancia judicial formal.
Si la denuncia prospera, el proceso podría derivar en:
- Embargos o medidas cautelares
- Peritajes sobre la documentación presentada
- Un juicio civil y eventualmente consecuencias penales
El caso combina elementos económicos, legales y reputacionales, y ya se instaló como un nuevo foco de polémica en torno al exarquero.