
El París Saint-Germain volvió a festejar en lo más alto de Europa. El equipo dirigido por Luis Enrique superó por 4-3 en los penales al Arsenal, tras empatar 1-1 en una final intensa, y conquistó una nueva edición de la UEFA Champions League.
El conjunto inglés comenzó mejor y logró abrir el marcador a los cinco minutos gracias a Kai Havertz, que aprovechó una oportunidad dentro del área para adelantar a los londinenses.
Con el paso de los minutos, el PSG se adueñó de la pelota y buscó el empate ante un Arsenal ordenado y sólido en defensa. La igualdad llegó en el complemento, cuando Ousmane Dembélé convirtió desde el punto penal luego de una infracción generada por una gran acción de Khvicha Kvaratskhelia.
A partir de entonces, el partido ganó en intensidad y ambos equipos tuvieron oportunidades para quedarse con el título. Sin embargo, la falta de eficacia y las intervenciones de los arqueros mantuvieron la igualdad hasta el final del tiempo reglamentario y la prórroga.
La definición se trasladó a los penales, donde el conjunto francés mostró mayor precisión. Un fallo clave de Arsenal y la seguridad de los ejecutantes parisinos terminaron inclinando la balanza para el campeón, que selló la victoria por 4-3 y levantó nuevamente el trofeo más importante del fútbol europeo.
Con este nuevo título, el PSG reafirmó su protagonismo en el continente y coronó otra temporada exitosa bajo la conducción de Luis Enrique, mientras que Arsenal volvió a quedarse a las puertas de conquistar una Champions League que continúa siendo una cuenta pendiente en su historia.