
La organización social ¡Qué Mambo! se posicionó como un referente en la transformación social mediante la música y el arte en comunidades vulnerables de Argentina. Ezequiel Cotton y Micaela Chiavant detallaron cómo su labor impulsa la inclusión social y fortalece el sentido de pertenencia en distintos barrios de Buenos Aires y Córdoba.
“Formamos una comunidad en la que el arte, la inclusión y el sentido de pertenencia son nuestros valores centrales”, afirmó Cotton en la entrevista. El fundador relató los orígenes de ¡Qué Mambo! tras una cena navideña y un encuentro casual en la Plaza de Mayo, momento en el que decidieron organizar actividades culturales para familias en situación de calle.
Desde sus inicios, el objetivo fue abrir oportunidades sin distinción. “Todos somos seres humanos, todos y todas tenemos derecho a una vida digna y a vivir en paz”, subrayó Cotton. El enfoque solidario y horizontal de la organización se refleja en sus acciones cotidianas.
La proyección internacional fue clave. ¡Qué Mambo! es la única organización argentina que integra la red musical internacional Jeunesse Musicale International (JMI). “JMI nace como un intento de acercar a las personas después de tanta guerra y odio. Músicos alemanes y franceses se reunieron para ver cómo podían hacer que el mundo fuera un poco mejor”, explicó Cotton. La inclusión en esta red posibilita la realización de proyectos junto a Naciones Unidas, además de la colaboración con aliados de diversas regiones.
El equipo estructura su labor en cuatro ejes: la escuela de música en Villa Crespo y Córdoba, la residencia internacional de jóvenes artistas, las producciones culturales y la intervención social con sectores desfavorecidos. “Tenemos una escuela de música en Buenos Aires y en Córdoba, con propuestas para todas las edades”, puntualizó Cotton.
Entre los proyectos más destacados, treinta jóvenes de quince países participaron en la residencia artística, que incluyó grabación de un disco y una gira internacional. “Grabamos un disco y nos fuimos de gira; la gente veía en el escenario a jóvenes de África, Europa y Nueva Zelanda, todos tocando músicas de todo el mundo”, agregó Cotton.
El trabajo territorial remite a las vivencias personales de los coordinadores, quienes se conocieron como clowns voluntarios. “En ¡Qué Mambo! somos clowns. Nos conocimos así, trabajando en proyectos sociales”. La organización consolidó talleres de circo, música y arteterapia tanto en la Plaza de Mayo como en hogares que alojan a adolescentes en situación vulnerable.
Estos talleres constituyen espacios de juego, creatividad y expresión. “En esos espacios, los chicos pueden expresar emociones y crear momentos de juego y creatividad que no tienen en otro lado”, describió Chiavant. El arte abre alternativas de comunicación y desarrollo para quienes enfrentan dificultades diarias.
Entre las experiencias más recientes, destaca la realización de un taller de plena puertorriqueña junto a músicos internacionales vinculados al disco de Bad Bunny. “Nos invitaron a la cancha de River, al vestuario visitante, para compartir un taller con los músicos puertorriqueños que ahora son tendencia mundial”, relató Cotton. Para Chiavant, fue una oportunidad transformadora: “Lo que tiene el arte es que permite sacar afuera lo que uno guarda, y eso genera cambios reales en los chicos”.
El sostenimiento de la organización depende íntegramente del trabajo voluntario y las donaciones particulares. “Somos voluntarios, 100%”, enfatizó Cotton durante la entrevista. El sitio web de ¡Qué Mambo! está abierto a quienes deseen sumarse o aportar para la continuidad de las actividades.
Los efectos alcanzados son tangibles. “Vimos cambios rotundos en chicos que al principio no querían participar y terminaron presentando obras de arte en una galería”, aseguró Chiavant, quien remarcó la articulación con Red Solidaria y la importancia del acompañamiento de equipos profesionales ante situaciones complejas. La conexión internacional y el trabajo conjunto con otras instituciones amplifican el impacto y favorecen la inclusión social a través del arte.