
En un mundo donde parece que todo ya está inventado, en Córdoba hay una propuesta que rompe literalmente con lo conocido: helados que no son lo que parecen.
Gaby Brizuela, creador y dueño de Popurrí, hace helados y no son tradicionales. Son helados moleculares, una experiencia sensorial que combina ciencia, gastronomía y sorpresa en cada bocado. ¿El resultado? Texturas inesperadas, formas poco convencionales y sabores que explotan de una manera completamente distinta en la boca.
¿Qué son los helados moleculares?
A diferencia del clásico, los helados moleculares se elaboran a partir de técnicas de la gastronomía molecular. Esto implica transformar los ingredientes utilizando procesos físicos y químicos (como la esferificación o el uso de nitrógeno líquido) para generar nuevas texturas.
El uso de nitrógeno líquido suele generar dudas, sobre todo por su impactante efecto visual. Se trata de un gas que, en estado líquido, alcanza temperaturas extremadamente bajas, alrededor de los -196°C. Durante la preparación, el nitrógeno se evapora rápidamente al entrar en contacto con la mezcla, por lo que no queda presente en el producto final. Así, más allá del “show” que genera, su función principal es lograr una congelación instantánea que garantiza textura y calidad.
Uno de los diferenciales de Popurrí es que sus helados son completamente naturales: no utilizan conservantes ni aditivos artificiales. La base está hecha únicamente con frutas frescas y nitrógeno líquido, que permite congelar la mezcla al instante sin alterar su sabor original. De esta manera logran un producto más puro, donde el gusto de cada ingrediente se mantiene intacto y la textura resulta mucho más cremosa que la de un helado tradicional.
Pero la propuesta no se queda solo en lo clásico. También apuesta a la innovación con helados inspirados en tragos, una idea que llama la atención y suma una experiencia distinta.
Entre sus opciones aparecen sabores como fernet, Campari y otros cocktails, transformados en versiones heladas que mantienen su esencia pero en formato postre. Una vuelta de tuerca que combina lo mejor del mundo de la coctelería con la creatividad de la gastronomía molecular.
Una propuesta única en Córdoba (y en Argentina)
Aunque este tipo de productos ya existe en algunas partes del mundo, Popurrí se posiciona como una propuesta única en Córdoba y pionera en el país, apostando a una experiencia distinta en un rubro tan clásico como el helado.
La idea nació con el objetivo de ofrecer algo más que un postre: una experiencia. Por eso, el foco no está solo en el sabor, sino también en lo visual y lo sensorial.
¿Cómo probarlos?
Popurrí lleva su propuesta más allá de un punto fijo y ofrece servicios para eventos, una de las claves de su crecimiento. A través de su cuenta de Instagram (@popurri.eventos), se los puede contratar para sumar una experiencia distinta en cumpleaños, fiestas o eventos corporativos. Su propuesta incluye distintas “opciones popurreras”, como helados moleculares en vivo, cascadas de chocolate, cascadas de cheddar y servicio de catering, combinando gastronomía y espectáculo en un formato que busca sorprender a los invitados.