
El sistema de internet satelital Starlink, desarrollado por la empresa SpaceX del empresario Elon Musk, sumó una actualización que introduce mejoras en la velocidad de conexión y en el consumo de energía de sus equipos para los usuarios en Argentina.
La compañía busca optimizar el funcionamiento del servicio, especialmente en zonas rurales o alejadas de los grandes centros urbanos, donde la infraestructura de fibra óptica o cableado tradicional suele ser limitada.
Antenas más eficientes
Uno de los cambios más relevantes se relaciona con el consumo energético de las antenas satelitales. Con la actualización, el gasto eléctrico promedio de los equipos pasó de entre 22 y 25 watts a un rango cercano a los 18 o 20 watts.
Esta reducción permite un uso más eficiente de la energía, algo importante para quienes utilizan el servicio con baterías portátiles o sistemas de energía solar, una situación frecuente en campos, viajes o instalaciones temporales.
Cambios en la oferta del servicio
Además de las mejoras técnicas, la empresa introdujo ajustes en su estructura de planes y en la velocidad de navegación de algunos paquetes disponibles.
En el país, el kit de instalación estándar de Starlink —que incluye antena satelital, router WiFi y cableado— tiene actualmente un precio aproximado de $374.999, por debajo del valor inicial con el que se lanzó el servicio.
También se comercializa Starlink Mini, una versión más pequeña y transportable pensada para quienes necesitan conectividad en movimiento. Este dispositivo consume menos energía y tiene un valor cercano a $142.500, más gastos de envío.
Con estas mejoras, Starlink apunta a reforzar su presencia en el mercado argentino y consolidarse como una opción de conectividad en regiones donde el acceso a internet aún presenta dificultades.