
Talleres ya se metió de lleno en la fase más dura de la pretemporada en Cardales, donde trabajará hasta el 17 de enero, con la mira puesta en el debut del Apertura ante Newell’s, el 23, en el Kempes. Sin embargo, el arranque del ciclo 2026 encuentra al equipo con una realidad incómoda: el mercado de pases avanza mucho más lento que la preparación física.
Por ahora, Carlos Tevez cuenta con una sola cara “nueva”, que en rigor no lo es tanto. Se trata del regreso de Bruno Barticciotto, quien volvió tras su préstamo durante todo 2025. El delantero cubre parcialmente una de las prioridades del DT, aunque sigue faltando otro centrodelantero para compensar las salidas de Federico Girotti y Nahuel Bustos.
El panorama es más amplio y complejo. Antes de volver al trabajo, Tevez y Andrés Fassi habían acordado reforzar varios sectores del campo, pero a tres semanas del estreno oficial la lista de pendientes sigue siendo larga: un arquero, un lateral derecho, uno izquierdo, un volante central de jerarquía, un extremo y dos mediocampistas ofensivos. Ocho incorporaciones que todavía no llegaron.
La situación empieza a inquietar a los hinchas, que ven cómo el calendario se achica sin novedades concretas. No sería la primera vez que Talleres incorpora jugadores sobre el inicio del torneo, con escaso rodaje y sin pretemporada, una fórmula que ya trajo dolores de cabeza en el pasado.
Puertas adentro, el cuerpo técnico transmite tranquilidad. Tevez confía en que la dirigencia cumplirá lo pactado y en que el club cuenta con recursos, especialmente tras las cesiones de Girotti, Portilla, Bustos y Reynoso. A diferencia del mercado anterior, tampoco hay trabas administrativas que condicionen las gestiones.
Las urgencias están claras. En el arco, la salida de Javier Burrai a Sarmiento y la indefinición sobre Guido Herrera obligan a buscar una alternativa experimentada, ya que hoy las opciones son juveniles.
En defensa, la falta de recambio es evidente. Por la derecha, Augusto Schott quedó sin competencia tras el préstamo de Tomás Olmos. Por la izquierda, Miguel Navarro podría irse y Gabriel Báez aparece como la única opción consolidada, acompañado por un juvenil de 17 años, Facundo Lucero.
El mediocampo tampoco está completo. La transferencia de Juan Camilo Portilla dejó un hueco difícil de llenar y podría sumarse otro si se concretan las salidas de Joaquín Mosqueira y Matías Gómez.
En ofensiva, Tevez busca un extremo más y dos volantes creativos que cubran las bajas de Rubén Botta, Emanuel Reynoso y Luis Sequeira. Por ahora, la única novedad es la presencia del juvenil Emiliano Chiavassa, que se sumó al grupo en Cardales.
Con la pretemporada en marcha y el debut cada vez más cerca, Talleres transita un inicio de año marcado por la exigencia física y la expectativa. El desafío inmediato será que las promesas del mercado se traduzcan en refuerzos concretos antes de que empiece a rodar la pelota.