
Un viejo subfusil PAM1 en perfecto estado de uso y una pistola automática 9 milímetros cargada y un revólver calibre 38 fueron secuestrados en las últimas horas por la Policía luego de que un grupo de personas realizara una andanada de disparos en el interior de la villa La Lonja, en la zona sur de la ciudad de Córdoba.
En principio no hubo heridos. Tampoco detenidos.
Estos armamentos fueron hallados por la Policía cuando acudió al lugar tras llamados al 911 sobre disparos en el asentamiento. En el despliegue, un hombre salió corriendo de la villa y dejó tirada una mochila. Al requisar el bolso, se halló el armamento.
El sujeto escapó corriendo hacia la villa.
La zona ya ha sido escenario de serios episodios de violencia y de inseguridad en las últimas semanas.
De hecho, días atrás y en medio de otro procedimiento policial, un joven arrojó una granada FMK2 contra la caja de una camioneta.
Afortunadamente, el dispositivo no funcionaba. De todos modos, tras aquella granada se vivieron momentos de tensión y hasta tuvo que ir la Brigada de Explosivos para secuestrar el artefacto y “neutralizarlo”.
Incluso, aquel día hubo enfrentamientos entre algunos vecinos y policías. Volaron piedras y como respuestas hubo disparos con balas de goma y de gas pimienta.
A los pocos días de la granada, numerosos grupos especiales de la Policía, con jefes a la cabeza, llegaron a la villa y realizaron algunos allanamientos que permitieron detener a un par de jóvenes, secuestraron algunas armas y motos.
Fuentes policiales reconocieron tras aquel procedimiento que la intención había sido más “dar un mensaje que otra cosa”. “A la Policía no se le tira nada. Mucho menos una granada. No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la sociedad como una fuerza a la que le tiran un artefacto explosivo y no hace nada…”, dijo un uniformado.
“No podíamos no hacer nada con lo de la granada. No se puede dejar un mensaje como que no pasa nada. Estamos cansados de que nos tiren pedradas en los barrios y hasta que hayan atacado una comisaría tiempo atrás con molotov. A esas personas se las detuvo. Lo de la granada no se podía dejar pasar…”, indicó otro informante.
Ahora un viejo subfusil
En las últimas horas, efectivos policiales llegaron a villa La Lonja, ubicada cerca de los barrios Parque Capital y Vélez Sársfield, dado que había reportes sobre un enfrentamiento armado.
Cuando las patrullas arribaron con las balizas y sirenas encendidas, cesaron los disparos.
Fue en ese momento que, según la versión oficial, se vio salir corriendo a un joven, quien dejó tirada una mochila en calles Río Negro esquina Manuel Estrada.
Al revisar el bolso, los policías hallaron una pistola calibre 9 mm Hi Power con dos cartuchos, un revólver calibre 38 con un cartucho y una vieja ametralladora PAM1 (Pistola Ametralladora Modelo 1) con su cargador sin cartuchos.
El sujeto, se indicó, logró esconderse nuevamente en la villa.
La Lonja es un asentamiento donde residen numerosas familias y que es usado por delincuentes como lugar de refugio o de escape tras cometer robos en la zona. También se han instalado grupos dedicados al narcomenudeo.
En numerosas oportunidades, ha sido escenario de importantes allanamientos por parte de la Policía.
No se descarta que un militar pueda estar detrás de los elementos hallados en la zona en las últimas semanas.
Violencias barriales: hasta una molotov contra la FPA
En medio de las violencias que se vienen registrando en distintos barrios de Córdoba, y que incluyen ataques armados entre pandillas o vecinos, no dejan de registrarse ataques contra uniformados.
Hasta la FPA recibió una agresión semanas atrás: en medio de un operativo, vecinos le arrojaron al menos una bomba molotov encendida en Cooperativa El Progreso. Por fortuna, no hubo que lamentar heridos.
Balacera en La Calera: tiraron contra la Policía
Por otro lado, serios momentos de tensión se vivieron en la ciudad de La Calera, en el Gran Córdoba, cuando una patota llegó a una vivienda a saldar cuentas presuntamente por un robo cometido momentos antes.
Hubo disparos frente a la vivienda e incluso contra la Policía cuando arribó momentos después. Los efectivos respondieron con disparos de armamento menos letal.
Dos uniformados terminaron con cortes. A todo esto, tres sospechosos fueron finalmente apresados.
Todo sucedió el pasado sábado a las 9 cuando varios hombres llegaron a un domicilio ubicado en barrio Rumy Huasi, en la periferia de La Calera, y abrieron fuego. Una de las armas era una pistola.
En medio del ataque, uno de los individuos entró a la vivienda y extrajo unas pertenencias por la fuerza. La sospecha es que la agresión fue consecuencia directa de un robo ocurrido poco antes.
En la zona se hallarían vainas de balas 9 milímetros.
Tal fue la violencia desplegada que vecinos alertaron al 911, por lo que acudieron varias patrullas al lugar para controlar la situación. Fue en ese momento que al menos uno de los individuos realizó disparos contra los uniformados, sin que se produjeran heridos por los impactos.
En medio de las corridas, la Policía montó un operativo para dar con los atacantes. Fue así que un joven extrajo un arma blanca y alcanzó a herir con cortes a dos policías.
Otros uniformados respondieron con disparos de balas de goma y con postas de gas pimienta. Tras la llegada de la Guardia de Infantería se detuvo a tres jóvenes.