
El gigante estadounidense de tecnología médica Stryker sufrió este miércoles un ciberataque masivo que paralizó sus operaciones a nivel global.
El incidente, considerado el de mayor magnitud contra una firma de Estados Unidos desde que comenzó la escalada de tensiones en Medio Oriente, fue reivindicado por el grupo Handala, un colectivo vinculado al Ministerio de Inteligencia de Irán.
Alcance del ataque y daños reportados
Según declaraciones del grupo Handala en redes sociales, la operación resultó en la destrucción de más de 200.000 sistemas, servidores y dispositivos móviles, además de la extracción de 50 terabytes de datos confidenciales. Aunque estas cifras no fueron verificadas de forma independiente, Stryker confirmó una interrupción global de su red en el entorno Microsoft.
Empleados de la compañía en Estados Unidos, Irlanda, Australia e India reportaron que sus equipos fueron borrados y que las pantallas de inicio mostraban el logotipo de Handala. En Cork, Irlanda, donde se encuentra la mayor base de operaciones de la empresa fuera de Norteamérica con 4 mil trabajadores, el Centro Nacional de Ciberseguridad ya se encuentra respondiendo a la emergencia.
Motivaciones políticas y represalias
El grupo Handala afirmó que este ataque es una represalia directa por el bombardeo de una escuela de niñas en Minab, ocurrido durante el primer día de las ofensivas de la Operación Furia Épica lanzada por Washington y Tel Aviv contra Irán el pasado 28 de febrero.
Los atacantes describieron la acción como una respuesta a los ciberataques contra la infraestructura del denominado «Eje de la Resistencia».
Analistas señalan que Handala no es un grupo criminal convencional que busca dinero, sino un actor de «falso hacktivismo» que busca causar el máximo daño posible a sus objetivos.
¿Por qué Stryker?
La elección de esta corporación con sede en Michigan no parece ser aleatoria. Stryker es un proveedor clave para las fuerzas armadas occidentales y posee fuertes vínculos con Israel, tras haber adquirido la firma israelí OrthoSpace en 2019.
Además, el año pasado obtuvo un contrato de 450 millones de dólares con el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Tras conocerse la noticia, las acciones de la compañía en la Bolsa de Nueva York cayeron un 3,5%.
Escalada en el ciberespacio
Este incidente marca el inicio de una nueva fase de escalada cibernética tras las advertencias de la Guardia Revolucionaria Islámica, que calificó a empresas como Google, Microsoft y Oracle como «objetivos legítimos» por sus vínculos con Israel.
El ataque utilizó la técnica conocida como “wiper”, diseñada para la destrucción permanente de datos. Sólo un día antes, el director del FBI, Kash Patel, había advertido que el organismo trabajaba «las 24 horas» para contener las amenazas iraníes en el ciberespacio, subrayando que esta campaña, bautizada como #OpIsrael, apunta a infraestructuras críticas en todo el mundo.