
Crece el misterio en el Valle de Traslasierra en torno a la suerte corrida por Jorge Alejandro López (52), el hombre que hace más de 15 días huyó de su internación en el hospital de Villa Dolores, y que no se lo encuentra por ningún medio.
Esta semana, a la intensa búsqueda se agregó la división de canes especializados de la Policía de la Provincia, pero no hay aun resultados alentadores.
Fuentes policiales indicaron que el rastrillaje se reinició en el “punto cero” de la búsqueda, el sitio en donde el hombre fue visto por última vez el martes 3 de marzo por la mañana, cerca de un peligroso canal de riego en el este de la ciudad.
Minutos antes, el hombre, vecino de un barrio cercano, había escapado del hospital, adonde llegó luego de un accidente vial sucedido dos días antes. Había caido de su bicicleta en una calle.
“Nosotros creemos que la gente del hospital es responsable por no haberlo controlado, pero no nos dan ninguna respuesta”, dijo ayer Fabián López, uno de los hermanos del jornalero desaparecido.
La búsqueda en dos semanas ha abarcado todos los canales de ese sistema de riego, que llega hasta el pueblo de Los Cerrillos, 25 kilómetros al oeste de Villa Dolores. Incluso se hicieron prospecciones en acueductos subterráneos, con personal de bomberos, policías del Duar y agentes de los Etac. Los resultados fueron siempre negativos.
Un golpe en la cabeza
López, quien padecía episodios de alcoholismo, se accidentó en bicicleta el domingo 1 de marzo. Sufrió una herida en su cabeza y perdió la conciencia. Fue internado en el Hospital Regional y el martes 3, al amanecer, se fue sin avisar de su internación.
Las cámaras de seguridad del centro de salud registraron su salida por el sector de Guardia.
Vestía pantalones negros cortos, remera roja y zapatillas negras. A los pocos minutos las cámaras de los barrios Unión y Docente grabaron su paso por el sector.
En esa zona fue visto por última vez, cerca de un canal revestido de intenso caudal, que a los pocos metros ingresa en un tramo subterráneo de cuatro kilómetros. Ese mismo día se inspeccionó ese acueducto, pero sin lograr indicios del hombre desaparecido.
López no llevaba celular, ni documentos, ni dinero.
No apareció por la casa de ninguno de sus ocho hijos, ni de parientes ni de amigos
“Quince días después, estamos como el primer día, la policía y los bomberos han trabajado muchísimo, pero nada, no tenemos ninguna explicación, él siempre volvía a su casa en el día, ya no sabemos qué pensar” dijo Mario López, otro de los hermanos del hombre perdido.