
El presidente Javier Milei afirmó que su Gobierno está logrando “avances como nunca se han hecho” en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, aunque advirtió que el resultado no depende solo de la Argentina.
Las declaraciones fueron realizadas este jueves en una entrevista con el canal digital Neura. El mandatario sostuvo que la estrategia oficial apunta a sostener el reclamo en todos los foros internacionales.
“Nosotros estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, con cerebro”, expresó.
Estrategia diplomática y contexto internacional
Milei aseguró que la política exterior argentina mantiene el tema Malvinas como prioridad permanente en la agenda internacional. “No hay foro en que no hagamos el reclamo, estamos consiguiendo apoyos nunca vistos”, señaló el Presidente, y destacó el respaldo de países de la región.
Las declaraciones del mandatario se producen en paralelo a una información difundida por Reuters, que señala que Estados Unidos evalúa revisar su apoyo al Reino Unido en la disputa por las islas.
De acuerdo con ese informe, la administración de Donald Trump analiza medidas contra aliados de la Otan que no respaldaron operaciones militares contra Irán. Entre las opciones consideradas figura la posibilidad de reconsiderar el apoyo diplomático a territorios en disputa, como las Malvinas.
Relación con Estados Unidos
El escenario internacional también está atravesado por la relación política entre Milei y Trump, que en las últimas semanas mostró señales de alineamiento en distintos temas de agenda global.
No obstante, el eventual cambio en la postura de Washington respecto a las Malvinas aún no implica una decisión formal y se mantiene en el plano de análisis interno.
Posición del Reino Unido
Desde el gobierno británico, encabezado por Keir Starmer, reiteraron que la soberanía sobre las islas “no está en discusión”. Un portavoz oficial sostuvo que la postura del Reino Unido “es clara y consistente” y remarcó el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago.
Este punto remite al referéndum realizado en 2013, en el que la población local votó mayoritariamente por continuar bajo administración británica, consulta que no es reconocida por Argentina.