
La policía de la provincia de Buenos Aires mantiene un operativo de búsqueda activa para dar con el paradero de Esteban Amarilla, un joven de 25 años señalado como el autor de un brutal crimen ocurrido en la localidad de Los Polvorines.
El acusado es el principal sospechoso de haber asesinado a su vecina, Yolanda Raquel Cáceres (52), y de haber abusado sexualmente de su hija de 9 años durante la madrugada del pasado jueves.
El hecho fue descubierto luego de que la menor lograra escapar de su vivienda por una ventana para solicitar auxilio a personas que transitaban por la zona.
Alrededor de las 1:50 de la madrugada, efectivos policiales arribaron al domicilio ubicado en la calle Velázquez al 4100, donde hallaron el cuerpo de la mujer en la cocina con múltiples heridas de arma blanca en la zona del cuello.
El desgarrador relato de la menor
De acuerdo con las actuaciones judiciales, la niña de 9 años brindó un testimonio clave para la identificación del agresor. Según su declaración, se despertó en medio de la noche y advirtió que se encontraba sin ropa, con el acusado también desnudo a su lado en la cama.
La víctima detalló que Amarilla utilizó la fuerza para evitar que ella pudiera alertar a terceros sobre lo que estaba ocurriendo. El relato de la menor describe una situación de extrema tensión previa al hallazgo del cuerpo de su madre en otro sector de la vivienda.
“Me tapó la boca para que no gritara y me dijo que me tenía que vestir”, declaró la niña ante las autoridades policiales.
Posteriormente, el sospechoso le habría ordenado que permaneciera en la habitación durante cinco minutos antes de salir. Fue tras cumplirse ese tiempo que la niña abandonó el cuarto y se encontró con la sangrienta escena en la cocina-comedor, donde su madre yacía sin vida sobre un charco de sangre.
Perfil del sospechoso y peritajes
Esteban Amarilla es un trabajador de la construcción y vecino de las víctimas, con domicilio fijado a unas cinco cuadras del lugar del crimen.
La relación previa con la familia era de conocimiento de la menor, quien lo identificó ante la policía como un «amigo» de su madre.
Los investigadores manejan la hipótesis de que el acusado ingresó a la propiedad tras forzar una de las ventanas. Además del ataque físico y sexual, se constató que el agresor se retiró del lugar llevándose los teléfonos celulares tanto de la mujer asesinada como de su hija.
En cuanto a las pericias realizadas sobre el cuerpo de Yolanda Cáceres, los especialistas descartaron que la mujer hubiera sufrido abuso sexual antes de ser asesinada. Por su parte, la niña recibió asistencia médica inmediata y se encuentra actualmente bajo el resguardo de su tía.
Estado de la investigación judicial
La causa ha sido caratulada preventivamente como “homicidio” y se encuentra bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción N°21 del Departamento Judicial de San Martín.
Hasta el momento, las autoridades han realizado allanamientos en el domicilio del sospechoso, aunque los resultados han sido negativos en cuanto a su captura o al hallazgo de elementos que faciliten su ubicación.
El equipo investigativo se encuentra abocado al análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir el recorrido que realizó Amarilla tras escapar de la vivienda de la calle Velázquez. Se busca determinar si contó con apoyo de terceros o si permanece oculto en viviendas cercanas al barrio.
Pese a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, el joven de 25 años continúa en condición de prófugo de la Justicia.
La comunidad de Los Polvorines permanece conmocionada por la gravedad del ataque, mientras se espera que los peritajes tecnológicos sobre los dispositivos sustraídos puedan aportar coordenadas sobre el paradero del presunto femicida y abusador.