
Belgrano protagonizó una noche llena de emociones en Santiago del Estero. Cuando parecía que la eliminación era inevitable, encontró un empate agónico en el tiempo de descuento y luego se impuso 4-2 en la definición por penales frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy para avanzar a los octavos de final de la Copa Argentina.
El conjunto dirigido por Ricardo Zielinski había mostrado superioridad durante buena parte del encuentro, aunque le costó reflejarlo en el marcador. El primer tanto llegó gracias a Francisco González Metilli, pero la respuesta jujeña fue inmediata y el partido volvió a equilibrarse.
En el complemento, el líder de la Primera Nacional aprovechó los espacios y dio vuelta la historia, dejando al Pirata contra las cuerdas y muy cerca de despedirse del torneo.
Sin embargo, cuando el reloj marcaba los últimos instantes del tiempo agregado, apareció Emiliano Rigoni para marcar el 2-2 y desatar la locura celeste, llevando la definición a los penales.
Desde los doce pasos emergió la gran figura de la noche: Thiago Cardozo. El arquero contuvo dos ejecuciones y fue determinante para que Belgrano sellara la clasificación con un contundente 4-2 en la tanda.
La jornada también dejó preocupación por Lucas Zelarayán, quien debió abandonar el campo pocos minutos después de ingresar tras sufrir una desorientación temporal durante una jugada. Afortunadamente, pudo retirarse por sus propios medios.
Con el pase asegurado, Belgrano ya piensa en los octavos de final, donde enfrentará al vencedor del cruce entre Racing Club y Defensa y Justicia. El sueño copero sigue intacto para el conjunto de Alberdi.