
La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Córdoba puso en marcha una prueba piloto para capacitar a personas que se desempeñaban como limpiavidrios en la ciudad.
La iniciativa busca generar un puente directo entre la formación técnica y la demanda real del sector privado cordobés.
Federico Olivo Aneiros, decano de la institución, explicó que el dispositivo se diseñó tras la prohibición de la actividad en los semáforos.
El objetivo central es evitar que los programas de formación fracasen en lo que denomina la «última milla»: la inserción laboral efectiva.
«Nos hemos equivocado muchas veces en la instancia de poder generar la articulación para que el capital humano pueda insertarse en el mundo laboral», señaló Olivo. El decano destacó la dificultad que tienen los sectores fuera del sistema para transitar procesos básicos como una entrevista.
Capacitación en oficios y articulación privada
El programa piloto cuenta actualmente con 12 personas seleccionadas por la Secretaría de Políticas Sociales de la Municipalidad de Córdoba. Los participantes recibirán 50 horas de formación distribuidas en 16 clases que abarcan desde hábitos laborales hasta conocimientos técnicos específicos.
La formación se centra en el rubro de parquización, jardinería y mantenimiento de herramientas de corte. Para ello, la UTN articuló con la empresa Casaró, que proveerá equipamiento y docentes, y con la fundación de Mary Lunge, que facilita la infraestructura física.
«Hablamos con el sector privado para identificar dónde hay demanda rápida de un oficio», detalló el decano. La empresa Casaró ya asumió el compromiso de evaluar los perfiles para incorporar a algunos de los egresados a su planta de trabajadores.
El desafío presupuestario en las aulas
En el marco de la reciente marcha universitaria, Olivo Aneiros aprovechó el espacio para referirse a la situación crítica que atraviesan las universidades nacionales. El directivo enfatizó que el reclamo no se limita únicamente a la cuestión salarial, sino que afecta la operatividad básica.
Actualmente, la UTN Córdoba enfrenta desafíos por la falta de presupuesto para infraestructura y becas. El decano mencionó que existen aulas con más de 180 estudiantes, una cifra que supera la capacidad instalada y dificulta el desdoblamiento de comisiones.
«Las becas económicas que nos solicitan se triplicaron, pero no tenemos presupuesto para cubrirlas», advirtió Olivo. Asimismo, alertó sobre la obsolescencia de los equipamientos en los laboratorios debido al desfinanciamiento en ciencia y tecnología.
El vínculo con el sector productivo
La UTN se caracteriza por un perfil educativo federal y estrechamente vinculado al sistema productivo local. Según datos aportados por la institución, el 58% de sus estudiantes trabaja, y de ese total, casi el 40% lo hace en áreas relacionadas con lo que estudia.
En Córdoba, la facultad cuenta con una red de 800 pasantes distribuidos en 188 empresas. Esta dinámica permite que el 60% de los pasantes quede trabajando de manera efectiva en las firmas una vez concluido su periodo de formación inicial.
«Formamos profesionales para trabajar en el sistema productivo; la formación de la universidad pública redunda en beneficio de las empresas», concluyó el decano. La institución dicta actualmente ocho ingenierías en Córdoba, adaptando su oferta académica a las necesidades territoriales.