
Misael Chavez Arias, un hombre oriundo de Trelew, provincia de Chubut, recibió la libertad condicional gracias a un fallo firmado este miércoles. El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia aceptó la apelación de su defensa y le impuso al ex albañil de 58 años una serie de restricciones.
El juez Enrique Baronetto determinó que Chavez Arias deberá residir en la casa de su hijo Bahía Blanca donde había fijado residencia para cumplir su prisión domiciliaria. Tendrá que pedir permiso en caso de viaje, someterse a un control mensual, de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal, buscar trabajo, no beber, mucho menos drogarse.
El acusado tampoco podrá acercarse a 500 metros de sus víctimas, o contactarlas por redes sociales. El juez Baronetto sumó un item particularmente llamativo en el final de su lista: le prohibió a Chavez Arias “tener contacto con menores de edad en lugares de esparcimiento público y/o establecimientos privados, sin supervisión de sus progenitores”. La condena del acusado -y el delito por el que fue condenado- son aquí el problema.
En 2021, el mismo Tribunal Federal sentenció al ex albañil a 10 años y 9 meses de prisión por el delito de corrupción de menores de 18 años, agravada por violencia y engaño en concurso ideal con abuso sexual con acceso carnal.
Chavez Arias, un padre de siete hijos, para la Justicia, era un violador de nenas. Y las violó en banda. El ex albañil fue sentenciado junto a dos cómplices por abusar de un grupo de 6 niñas y adolescentes de entre 11 y 17 años, hijas de familias pobres y numerosas, en situación de calle, casi sin escolarización. Algunas de ellas, incluso, estaban alojadas en un Hogar de Menores. El grupo, que vivía en el barrio Planta de Gas de Trelew, cambiaba sexo, literalmente, por comida, latas de pegamento y cargas de celular.
Peor todavía: Fernando Peralta, el ex subsecretario de Derechos Humanos de Chubut, fue citado a declarar en la causa por sus vínculos con la discoteca “Mil Demonios”, uno de los
El ex albañil fue allanado a las 8.45 del 5 de agosto de 2016. El eximio periodista Rolando Tobarez escribió en su crónica del diario Jornada: “Todo estaba muy sucio. En una cama de dos plazas estaban acostadas, desnudas y tapadas con una frazada dos chicas de 14 y 17 años junto con Chávez”. Ese mismo año, de acuerdo a sus redes sociales, el condenado había celebrado el cumpleaños de 15 de una de sus hijas.
Otra menor fue hallada a dos cuadras, oculta en el ropero de uno de sus cómplices. Mientras tanto, los testimonios señalaban a Chavez Arias como un promotor del esquema de tríos con menores.
La buena letra
La condena que envió diez años a la cárcel a Chavez Arias llegó en un segundo juicio, luego de que la fiscalía del caso apelara las bajas penas en el primer proceso, llevado adelante por un tribunal provincial. Su libertad condicional, recibida un año y medio antes del cumplimiento de su condena, obedeció a una serie de pasos, de acuerdo al fallo, un clásico ejemplo debuena letra penitenciaria.
El defensor oficial del condenado pidió la libertad condicional en base “a los dos tercios de la pena, en virtud del Estímulo Educativo reconocido”, y que “no usufructuó salidas transitorias, salvo cuestiones de salud”.
Desde Bahía Blanca, las autoridades anoticiaron al Tribunal que Chavez Arias “se encuentra cumpliendo plenamente con la prisión domiciliaria, atendiendo y respondiendo inmediatamente a cada videollamada y visita que se le ha realizado”. La fiscalía, en cambio, dictaminó de forma negativa: el riesgo de fuga es una chance de tantas.
La condena por otra parte, no se encuentra del todo firme: su defensor oficial planteó un recurso de queja ante la Corte Suprema. Las condiciones que benefician al acusado “regirán hasta el vencimiento de la condena (07/11/2027), bajo apercibimiento de revocar el beneficio concedido”, completa el fallo del juez Baronetto. Solo falta un año y medio.