
En medio de las críticas por la lentitud con que el gobierno ha concretado la expulsión de migrantes irregulares, una de las principales promesas de campaña del presidente José Antonio Kast, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, aseguró este jueves que restablecer relaciones diplomáticas con Venezuela es una prioridad del Ejecutivo.
“Hay más de 700.000 venezolanos viviendo hoy en Chile, alrededor de 25.000 chilenos viviendo en Venezuela y no tenemos relaciones consulares. La primera prioridad para nosotros es restablecer las relaciones consulares”, señaló el Canciller a EFE en medio de su visita a la India.
Según Pérez Mackenna, las tratativas ya están en curso y el objetivo es volver a poner en funcionamiento embajadas y consulados, a fin de responder a las necesidades de ciudadanos chilenos y venezolanos.
“Hemos iniciado conversaciones, me tocó estar con el canciller de Venezuela en la CELAC (…) Necesitamos normalizar la transferencia de información entre Chile y Venezuela para poder darle los servicios consulares a la gente que lo necesita. Ojalá los venezolanos puedan avanzar en eso de acuerdo a sus propias normas y decisiones”, cerró la autoridad.
La ruptura
Chile y Venezuela rompieron relaciones en 2024, luego que el gobierno de Gabriel Boric no reconociera las elecciones que dieron por ganador a Nicolás Maduro y denunciara la opacidad del proceso.
La administración de Maduro expulsó al personal diplomático y al embajador chileno en agosto de 2024, tras las elecciones presidenciales, y el 31 de enero de 2025 solicitó el cese de servicios de los consulados de Chile en Caracas y Puerto Ordaz, medida calificada por el gobierno chileno como una “suspensión” de relaciones en la práctica. En paralelo, retiró a todo su personal diplomático de Chile.
El quiebre también incluyó la cancelación de los vuelos entre Santiago y Caracas, lo que sumado a la nula posibilidad de conseguir o regularizar documentos, hace inviable en la práctica expulsar a ciudadanos venezolanos que permanecen en Chile de manera irregular.
Según cifras oficiales, el país tiene pendientes más de 35 mil órdenes de expulsión de ciudadanos venezolanos.
A la fecha, el gobierno ha concretado dos vuelos de expulsión con 40 migrantes irregulares en cada uno, el primero a mediados de abril con ciudadanos colombianos, bolivianos y ecuatorianos, y el segundo el 8 de mayo pasado con destino a Colombia, Haití y República Dominicana.