
La noticia golpeó de lleno a Granadero Baigorria. Después de cinco días de búsqueda desesperada, las autoridades encontraron muerto a Benjamín Scerra, el joven de 19 años que había desaparecido el pasado 8 de mayo tras salir de su casa para acompañar a un amigo.
Su cuerpo apareció oculto debajo de una chapa en una vivienda de Capitán Bermúdez, con una puñalada en el cuello. Luego, el fiscal confirmó que en realidad eran 20 las heridas de arma blanca. El crimen conmocionó a toda la región y dejó una mezcla de dolor, bronca e interrogantes.
Benjamín era conocido entre sus amigos y vecinos como un chico tranquilo, solidario y muy familiero. Quienes compartieron tiempo con él lo describieron como alguien “siempre dispuesto a ayudar”, de perfil bajo y con sueños simples pero claros. Uno de ellos estaba a punto de concretarse: viajar a Italia para reencontrarse con su madre, Cintia, que vive allí desde hace tiempo.
Para cumplir ese objetivo, Benjamín trabajaba junto a su padre Félix en un pequeño emprendimiento familiar de venta de pollos. Cocinaban, repartían y buscaban hacer crecer el negocio para juntar dinero y proyectar una nueva etapa de vida.
El mismo día de su desaparición había estado preparando mercadería para vender. Sus allegados cuentan que estaba entusiasmado con el futuro y que tenía pensado terminar sus estudios antes de instalarse definitivamente en Europa. Ahora, ese proyecto quedó truncado de manera brutal.
Las publicaciones en redes sociales tras conocerse el hallazgo reflejaron el impacto de su muerte. Amigos, familiares y conocidos lo despidieron con mensajes cargados de tristeza. “Los que te conocíamos sabemos la muy buena persona que eras”, escribió uno de sus amigos. Su prima, en tanto, publicó fotos junto a él y expresó: “Te voy a extrañar con todo mi corazón”.
La desaparición y una búsqueda desesperada
Benjamín fue visto por última vez durante la madrugada del viernes 8 de mayo. Según reconstruyeron los investigadores, había salido para acompañar a un amigo de regreso a su casa. Después de eso, no volvió a comunicarse.
La denuncia fue realizada por su padre en la comisaría local de Granadero Baigorria. Desde ese momento comenzó una intensa búsqueda que incluyó recorridos por hospitales, entrevistas a amigos y familiares, análisis de cámaras de seguridad y llamados al Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
Incluso hubo pistas falsas. Una mujer aseguró haber visto a un joven parecido caminando por la autopista entre Ramallo y San Nicolás, aunque esa información nunca pudo confirmarse.
Mientras tanto, familiares y amigos encabezaron marchas y manifestaciones para exigir avances en la investigación y pedir que apareciera con vida.
El hallazgo del cuerpo y las primeras sospechas
Todo cambió el jueves por la noche, cuando varios llamados al 911 alertaron que el joven podría encontrarse en una vivienda ubicada sobre calle Richieri, en la zona de Bajada Espinillo, en Capitán Bermúdez.
Cuando la Policía ingresó al lugar encontró el cuerpo de Benjamín semidesnudo, oculto debajo de una chapa y con una herida de arma blanca en el cuello.
La escena fue preservada inmediatamente y el fiscal Carlos Covani ordenó la intervención de la Policía de Investigaciones de Santa Fe para realizar peritajes y levantar pruebas.
La investigación quedó luego bajo la órbita del fiscal Aquiles Balbis.
Qué investiga la Justicia
Por el momento, la principal hipótesis apunta a un homicidio cometido en un contexto aún no esclarecido. Los investigadores intentan reconstruir los movimientos de Benjamín durante las horas previas a su muerte y determinar quiénes estuvieron con él.
Como medida preventiva fue demorado un menor de edad que podría tener relación con el caso, aunque hasta ahora no se confirmó su participación directa.
La familia, sin embargo, apunta a otro sospechoso conocido en la zona con el apodo de “El Corto”. Los allegados de Benjamín creen que podría estar vinculado al asesinato y reclaman que la Justicia avance sobre esa línea investigativa.
Otro de los puntos que se analiza es el entorno social de la víctima y las personas con las que tuvo contacto durante la noche de su desaparición. También buscan determinar si el crimen estuvo relacionado con un conflicto personal o si existió otro móvil detrás del ataque.